martes, 1 de marzo de 2011

Perspectivas de la izquierda en México

En el alba de la IV República y la discusión ideológica para una Nueva Constitución Mexicana, el Congreso Constituyente de Ciudadanos requiere, de manera indispensable, retomar el estudio de diversos documentos publicados, entre ellos los de la izquierda frente a la situación actual de crisis, dispersión y confusión política. Se invita a los lectores a exponer sus comentarios y a enviar sus propios análisis y propuestas.

Perspectivas estratégicas de la izquierda en México

Por: Melquiades Pérez González

El papel de la izquierda es aprender y asimilar los Instrumentos y la teoría de la dirección política, ya que la sociedad se encuentra en continua renovación y desarrollo.

La globalización

El problema central de la izquierda es que no ha logrado dar respuestas a la problemática tan compleja que se vive a nivel mundial y eso ha traído como resultado el que no este a la altura de los acontecimientos mundiales. Problemas como la globalización que en el Manifiesto del Partido Comunista escrito por Marx y Engels eran una línea teórica marcada por el desarrollo del capitalismo naciente y pujante que estaba avanzando a nivel mundial y cuyo aspecto dominante era el desarrollo de un mercado mundial , cuyo momento de mayor avance se vivía en ese entonces en Inglaterra y del cual habían tomado sus rasgos esenciales los autores del manifiesto, describiéndolo como un modelo de capitalismo al que se denomino ” clásico” han dejado de ser postulados teóricos para ser una realidad brutal.

Lo más avanzado en cuanto a desarrollo económico en ese momento lo marcaba Inglaterra con su dominio colonial. Ahora no solo se trata de un país, sino de bloques económicos de varios países ,que interconectados de múltiples maneras impulsan sus proyectos económicos y políticos, que tienen como objetivo la ganancia sin freno y que lo mismo someten a gobiernos que hacen guerras para imponer sus planes.

En el manifiesto se encuentra la mejor descripción de las fuerzas sociales que empujan el desarrollo del un sistema económico mundial al que denominamos capitalismo, por lo cual “El Manifiesto” es de los textos más citados por los académicos de las mejores escuelas de economía del mundo, lo que puede ser irónico, cuando algunas corrientes de la izquierda están renunciando por “Por razones tácticas” a toda mención de Marx. Pero hacen falta las nuevas ideas que no solo describan el fenómeno, sino aporten las perspectivas de cambio que necesitan las amplias mayorías de la población mundial, que nos aporten una perspectiva estratégica desde la izquierda para modificar la actual situación.

En la actualidad el fenómeno de la globalización es una realidad que afecta a millones de personas en todo el mundo y esta marcado por el desarrollo de los sistemas informáticos y las comunicaciones, que empujan y hacen un sistema económico social interconectado por miles de rutas electrónicas que son más eficientes que las viejas rutas marítimas y férreas del siglo XIX. Actualmente la problemática que enfrenta la izquierda esta ya no solo en explorar las líneas teóricas que marcaron los clásicos, sino que esas líneas teóricas se han transformado en problemas actuales que requieren de una alternativa apremiante.

Los retos teóricos de la izquierda

Fenómenos como la inserción en la competencia económica de China y la India , el crecimiento mundial de la pobreza ,el peso económico que adquieren los servicios en el Producto Interno Bruto (PIB) en los países con un desarrollo avanzado; la producción de riqueza mediante el conocimiento que se expresa en las patentes y la propiedad intelectual; el desarrollo de los bloques económicos en Europa, Asia y América del Norte del cual formamos parte; la migración como fenómeno económico mundial y el desarrollo de un sistema jurídico mundial basado en los tratados internacionales que limitan la soberanía de los países que se subordinan a dichos tratados, son algunos de los problemas a los cuales les tenemos que dar respuesta desde una perspectiva de izquierda. Un especialista en Marketing decía que la izquierda suena atrasada por temas como los anteriores están ausentes de su discurso y lo expresaba con la frase: “La izquierda no habla de economía y la derecha si lo hace, por eso la izquierda parece atrasada e ignorante pero con mucha ideología” La realidad es que desde la izquierda si se tiene un gran bagaje teórico pero solo abarca líneas generales que es necesario desarrollar sistemática y científicamente.

Es importante hacer un balance de la propia izquierda y de sus principales logros y su línea política, para poder arribar a una perspectiva estratégica, es claro que en los clásicos encontramos grandes aportes teóricos, pero el quedarse solo en ello, como lo hicieron durante décadas varias corrientes de la izquierda que como consecuencia arribaron en la creación de verdaderas sectas de izquierda, es un gravísimo error. El problema de quedarse solo en lo que escribieron los clásicos es problema que para la izquierda no es actual lleva un poco más de un siglo, en la propia Rusia Zarista y en una disputa teórica contra la corriente de los populistas Lenin escribió “Marx no ha hecho sino colocar la piedra angular de la ciencia que los revolucionarios deben desarrollar en todas direcciones si es que no quieren quedar rezagados de la vida”. El encontrar y sistematizar la ciencia de la dirección política revolucionaria, partiendo del análisis científico de la sociedad, se plantea como el principal compromiso y el desafío teórico más grande que la izquierda enfrenta y superarlo es básico, si es que queremos como izquierda jugar un papel activo y no solo testimonial en los cambios sociales. Pero el problema no es solo teórico sino también practico ya que desde hace años la izquierda no ha encontrado referentes suficientemente que le permitan anclar con suficiente fuerza un proyecto político pero sobre todo social, algunos de sus críticos mas radicales han planteado que a raíz del derrumbe del campo socialista que le servía como casi único referente y modelo, la izquierda siguiendo un camino inverso al que debió de optar, fue dejando de lado sus principales valores que le han dado identidad, para transformarse en una izquierda decadente al ir diluyendo su espíritu de cambio, para llegar a ser una Izquierda electoral abandonando la lucha social y transformándose en concertacionista, lo cual ocurrió como fenómeno mundial, expresándose primero en Europa y luego se extendió en todo el mundo y cuando llego a los gobiernos con su practica no pudo superar plenamente las políticas de la derecha.

El desarrollo económico

Utilizando como línea de conducción para nuestro análisis, el desarrollo económico que hemos experimentado en México, partiremos de los años cincuenta ya que es ha partir de esa fecha cuando la industrialización en México arrancó con apoyos, inversiones y préstamos externos, y con la lenta acumulación de los sectores industriales y financiero.

El Estado tomaban por entonces un papel activo en el proceso a través de los Planes de Fomento, de inversiones necesarias para el desarrollo industrial (sobre todo, la electrificación) y del lanzamiento de nuevas actividades (abonos, siderurgia y metalurgia), de la fijación de precios, con el crédito barato y selectivo, con la división preferencial de mercados, con exenciones fiscales a los empresarios, etc. Estaban todavía frescos dos acontecimientos importantes: la expropiación del petróleo y la reforma agraria cardenista y se vivía un auge económico producto del fin de la segunda guerra mundial, lo que empujaba un nacionalismo que hábilmente explotaba a su favor el grupo dominante. Pero es a partir de los setenta cuando México entraba en la fase superior del capitalismo descrita por los clásicos, caracterizada por una situación de monopolio de sectores enteros y del conjunto de la economía, a través, no sólo de la concentración horizontal, sino también de la vertical (un mismo grupo controlando todas las etapas de una determinada producción), por la fusión entre el capital financiero y productivo y la subordinación de éste al primero, por su carácter progresivamente parasitario y especulativo.

Además, el Estado colaboraba activamente con los grandes monopolios. Su acción no se resumía sólo en beneficiar a los monopolios a través de exenciones fiscales y subvenciones, de la redistribución de la plusvalía mediante los presupuestos, de la ampliación de un mercado privilegiado y garantizado a los monopolios a través del consumo público. La acción del Estado incluía el mantenimiento de infraestructuras no rentables y el refuerzo del sector estatal a través de la nacionalización de aquellos sectores de la economía absolutamente indispensables para el funcionamiento de ésta, pero que no proporcionaban un margen de beneficio satisfactorio o incluso eran deficitarios. Además, el Estado participaba directamente con capital en varias de las principales empresas, auxiliando así a los grandes capitalistas en la liquidez necesaria para la inversión.

El capitalismo del subdesarrollo

La fase superior del capitalismo en México tuvo modalidades distintas a las europeas y a la de Estados Unidos. Lo que llevo a varios académico a plantearse la tesis del “capitalismo del subdesarrollo” cuyos trabajos más importantes los desarrolló el grupo encabezado por Alonso Aguilar Monteverde que en varios libros y a través de la revista de análisis político “Estrategia” les dio amplia difusión.

Estos autores describen al capitalismo del subdesarrollo como : una economía deforme y con un perenne atraso respecto a los países desarrollados, sujeta a -y por- una dependencia estructural (financiera, comercial, científica, técnica, cultural, política, militar); con una clase dominante-dominada en la que descansa lo fundamental del desigual y débil proceso de acumulación de capital y un siempre constreñido crecimiento de las fuerzas productivas del país; con una infraestructura económico-técnica con pronunciadas deficiencias y rezagos respecto al “Primer Mundo”; fuerte concentración de la riqueza y el ingreso, y relaciones sociales marcadas por los bajos niveles de vida de la mayoría, importantes supervivencias precapitalistas (formas artesanales y aún más atrasadas en la economía), un permanente alto nivel de desempleo y subempleo; un mercado interno marcado por la pobreza de la mayorías asalariadas y no asalariadas y la suntuosidad y relativa holgura de una pequeña minoría.

El tener claro las características de nuestro capitalismo ante el avance de la izquierda en América Latina, nos da una perspectiva diferente de hacia donde debemos encauzar nuestro desarrollo y no es hacia el norte desarrollado, sino hacia el sur dependiente que corresponde más con las características nuestro propio capitalismo. Las características del capitalismo del subdesarrollo de acuerdo a lo planteado por Aguilar identifican a México dentro del conjunto de naciones de América Latina y de ese llamado “Tercer Mundo” ya que con las políticas implementadas en los últimos cinco gobiernos neoliberales que ha tenido México, hemos venido pagando los costos de lo que Fernando Carmona llama “la desintegración de México hacia adentro y la creciente integración hacia afuera”, sobre todo con Estados Unidos.
El mantenimiento y desarrollo de este proyecto no pudo ser posible sin su correspondiente proyecto político expresado en el PRI del cual podemos decir que fue la expresión política de la época, o como alguien lo menciona como el espíritu de la época, no se trata de semántica sino de cambios mayúsculos en los que vivió México desde su etapa revolucionaria, los momentos de consolidación de la reforma agraria cardenista junto con la expropiación petrolera fueron cambios significativos para nuestro país. Después de la revolución social de principios del siglo XX era previsible que el país se detuviera gradualmente, ya que todas las revoluciones poseen un carácter de clase. Es decir, en todas las revoluciones existe un grupo social que arrastra a los demás en la lucha contra lo que es arcaico y está sobrepasado históricamente, y, claro, contra los que se oponen a la desaparición del viejo orden. Ahora bien, no todas las revoluciones cambian las relaciones sociales de producción. La revolución republicana y liberal Juarista en México por ejemplo, sólo llevó a cabo cambios políticos, cambios en cuanto a la forma de organización del Estado, conservando las relaciones sociales existentes. Pero la implantación de la República no fue sólo una revolución política fue también, una oportunidad de la burguesía de jugar un papel progresista y lo hizo y su influencia se extendió hasta la irrupción de las grandes masas en una de las revoluciones sociales más importantes del siglo veinte: La revolución Mexicana.

Ante el reclamo de las masas por mayores avances, el grupo dominante desde los años cincuenta y sesenta jugó la carta de la represión principalmente al movimiento obrero, obteniendo su beneficio de los bajos salarios e imponiendo un control sobre las condiciones de trabajo. Pero precisamente por esto, porque se basaba en la explotación de mano de obra barata, no invirtió lo necesario en máquinas y tecnología. Ya que el estado le garantizaba un mercado cautivo y que le daba un margen para no enfrentarse a un duro choque con el exterior, lo que preservo una estructura productiva que se fue haciendo obsoleta y ante la apertura de mercados que inició con el gobierno de Miguel de la Madrid, estaría en muy mala situación para hacer frente a la competencia externa.

La experiencia de la izquierda

En América Latina la izquierda ha tenido momentos muy importantes de los cuales es difícil hacer una enumeración , pero existe un consenso de que los más importantes después de la revolución mexicana , fue la revolución cubana por su influencia ideológica en la izquierda latinoamericana , después destacan Las luchas estudiantiles, las huelgas de los profesores y los médicos en los primeros años de la década de los setenta, cuyo sello característico lo encontramos en que sus sectores de avanzada tenían una dirección de izquierda socialista en su parte mayoritaria, sin dejar de lado el componente nacionalista propio de la izquierda latinoamericana ,y mostraban su aproximación como ellos se definían con el proletariado y a sus formas de lucha y organización.

La más evidente expresión de ese giro radical a la izquierda que vivió Latinoamérica fue sin duda el triunfo electoral de la izquierda en Chile y con ello el arribo de Salvador Allende a la presidencia de Chile, lo que sería uno de los momentos más brillantes de la izquierda y que también influiría en la estrategia y táctica de la izquierda , aunque es necesario mencionar que el arribo de Salvador Allende se vio favorecido en ese momento por una situación internacional mucho más favorable. El imperialismo, después de haber fracasado en su tentativa de impedir la revolución colonial, se encontraba impotente. La última cosa que el Gobierno americano podía hacer era liarse en una guerra más, cuando estaba siendo expulsado de Vietnam y sufriendo una fuerte contestación interna. Las potencias europeas no estaban en mejor posición. En Gran Bretaña, los sindicatos derribaban, literalmente, al Partido Conservador del Gobierno, en Francia se vivía un giro a la izquierda que llevaría al poder a una coalición del Partido Socialista y del Partido Comunista Francés al final de la década, en Italia el Partido Comunista conseguía un 30% de los votos en las elecciones, y hasta en la pequeña Grecia, la dictadura de los coroneles acabaría en 1975. En esta década, el péndulo de la historia giraba a la izquierda. Con las manos atadas, recelosos de intervenir directamente, los capitalistas de todo el mundo sólo podían observar a distancia, y esperar mejores días y efectivamente su espera termino años después cuando impuso en Latinoamérica a las dictaduras militares. Unos años después en Centroamérica el Frente sandinista de Liberación Nacional FSLN derrocaba a Somoza y el gobierno del presidente estadounidense Ronald Reagan comenzaba su intervención apoyando a los “contras”. En Estados Unidos se superaba lentamente el síndrome de la Guerra de Vietnam.

La área geoestratégica de México

Estando México ubicado en una área geográfica harto complicada, ya en tiene una interrelación política cultural y económica que lo ubica con dos momentos históricos por los que esta atravesando el mundo y que representan por un lado el norte con el gobierno mas derechista y agresivo del planeta el de George Bush y por otro lado al Sur representado por gobiernos latinoamericanos que han optado por un camino alternativo al de la derecha neoliberal.

El aporte de la izquierda mexicana será sumamente valioso, el reto es mayúsculo y de lo cual tenemos que ubicar y reconocernos principalmente dentro del contexto y especificidad latinoamericana, sin olvidar que compartimos una frontera de miles de kilómetros con el imperio más agresivo de la historia, lo que da a su aporte un doble interés en encontrar las perspectivas estratégicas de la izquierda mexicana.

El fracaso económico del neoliberalismo

El economista José Luís calva escribió reciente “Durante el primer sexenio de gobierno del PAN (2001-2006), la tasa media de crecimiento del PIB ascendió a 2.3% anual, la inversión fija bruta (en maquinaria, equipo y construcciones) representó 19.2% del PIB y el ahorro interno bruto alcanzó 19.6% del PIB. Para comparar, durante el último sexenio del vilipendiado modelo económico precedente al neoliberal, bajo el gobierno de José López Portillo, la tasa media de crecimiento del PIB ascendió a 6.2% anual, la inversión fija bruta alcanzó 22% del PIB y el ahorro interno bruto (inversión fija bruta más variación de existencias menos ahorro externo) representó 20.1% del PIB. Así, el círculo virtuoso entre el crecimiento económico acelerado y la elevación consistente de los coeficientes de inversión y ahorro interno, que nuestro país había experimentado bajo el modelo económico de la Revolución mexicana (cuando el PIB creció a una tasa media de 6.3% anual entre 1941 y 1982; el coeficiente de ahorro interno bruto saltó de 7.8% del PIB en el sexenio 1941-1946 a 15.5% en el sexenio 1959-1964 y al 20.1% del PIB en el sexenio 1977-1982; en tanto que el coeficiente de inversión fija bruta brincó de 6.2% del PIB durante el sexenio 1941-1946 a 15.4% en el sexenio 1959-1963 y a 22% del PIB en el periodo 1977-1982), no ha vuelto a ser reencontrado bajo el modelo económico basado en las prescripciones del Consenso de Washington.”

Y es contundente cuando afirma:
“Por el contrario, durante los 24 años cumplidos de experimentación neoliberal (1983-2006), la tasa media de crecimiento del PIB ha sido de apenas 2.4% anual, el coeficiente de inversión fija bruta ascendió a 18.8% del PIB y el coeficiente de ahorro interno apenas alcanzó 19.8% del PIB.”

El plan Calderonista: Más de lo mismo

En nada va a cambiar la situación futura para nuestro país como lo demuestra las declaraciones que en diversos medios periodísticos y teniendo como marco la crisis financiera mundial con las caídas de las bolsa del pasada semana. Felipe Calderón afirmó: que no existe motivo de preocupación por la fuerte caída que registró la Bolsa Mexicana de Valores, al igual que las del resto del orbe y que nuestra economía “goza de solidez” para enfrentar esta volatilidad que tiene su origen en la caída del sector inmobiliario de Estados Unidos.

Y la Secretaría de Hacienda, que dirige Agustín Carstens, presume que el Producto Interno Bruto creció 2.8 en el segundo trimestre a tasa anual, “una cifra que estuvo en línea con lo esperado” por el Gobierno que mantiene su proyección de crecimiento en 3.3 por ciento para todo el año, que es un crecimiento menor al del 4.8 por ciento que se registró en el 2006, el mejor año del “gobierno del cambio” de Fox.

Todavía fue más lejos el secretario de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez Kuenzler, quien señaló que bajo el liderazgo de Felipe Calderón, México crecerá mucho más en términos económicos de lo que se tenía previsto. No toma en cuenta que los porcentajes de crecimiento menores al 3% de la economía nacional dan cuenta de una economía estancada sin mayor oferta de bienestar social para la población, desempleo creciente y persistente, migración ascendente a velocidades nunca vistas, alza en las tasas de interés, una grave proliferación de financiamientos sin que compruebe la capacidad de pago del solicitante que puede tener como resultado una incapacidad de pagos principalmente de tarjetas de crédito , lo que puede llevar a un crecimiento desmesurado de la cartera vencida, y una continua devaluación de nuestra moneda, que este jueves “se deslizó” 10 centavos más y se vendió el dólar al menudeo en 11.34 pesos.

El gobierno de Calderón tiene otras prioridades que no son las de las mayorías de este país y es correcto cuando Andrés Manuel López Obrador afirma en el discurso inaugural del X congreso el PRD que en las cámaras no se discuten los grandes problemas nacionales, sino los problemas que les preocupan a los grandes grupos económicos que dirigen y se benefician de la economía del país.

“Y qué decir del Congreso. ¿Qué acaso no es indignante que el debate en la Cámara de Diputados y de Senadores, gire alrededor de la agenda dictada por el Fondo Monetario Internacional? ¿No obedeció a eso la reforma a la Ley del ISSSTE, y aquí abro un paréntesis para subrayar la buena actuación de nuestros legisladores que fueron los únicos que no aprobaron esta reforma.

¿No obedeció, repito, a eso la reforma a la Ley del ISSSTE, que no acaso el proyecto de reforma fiscal y la pretendida reforma energética, son recomendaciones de organismos financieros internacionales, para cobrar más impuestos al pueblo, y seguir entregando recursos de la nación a las grandes corporaciones económicas, nacionales y extranjeras? Por qué en vez de esa agenda impuesta para favorecer a una minoría voraz a costa del bienestar general, los legisladores que por definición son representantes populares, no discuten y atienden los verdaderos problemas nacionales. Por qué no se debate en las Cámaras y se buscan alternativas al problema de la pobreza que aqueja a la mayoría de la población; por qué no se debate y se discute el grave problema migratorio; o al abandono al campo; o a la afrenta que significa tanta corrupción y derroches y privilegios de la alta burocracia; o a la impunidad frente a la violación sistemática de los derechos humanos. En pocas palabras, ¿dónde está la discusión sobre los grandes problemas nacionales?”
En el Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012 del gobierno de Calderón analiza múltiples situaciones en las que pretende ser critico pero en esencia sus propuestas pueden ser resumidas en el plano económico como más de lo mismo, es decir, continuidad garantizada del modelo económico neoliberal inspirado en las propuestas neoliberales : apertura comercial unilateral, reducción de políticas de fomento económico nacional y sectorial, liberalización del sistema bancario y financiero, desregulación de la inversión extranjera, reformas que limitan las conquistas sociales de los trabajadores ,mas impuestos hacia la población, abandono de la empresa nacional, etcétera.

La derecha mexicana es atrasada y reaccionaria , porque quieren regresar a un pasado ya ido, su política económica no ha funcionado y es abandonada por mas gobiernos que se han dado cuenta de su fracaso, con lo que demuestran una amplia ignorancia, aunque muchos piensan que su política es la correcta y que con ello están viendo y avanzando hacia el futuro, a pesar de que la utopía que persiguen haya fracasado en los últimos cuatro gobiernos neoliberales y en sus policías aplicadas a los mexicanos hace mas de 20 años.

La unidad de la derecha

Lenin explicó muchas veces que para que explote una revolución y sea victoriosa son necesarias algunas premisas. La primera condición objetiva es la división en el seno de la clase dominante. En nuestro país a pesar de que en diversos momentos ha habido grandes movilizaciones sociales como los del movimiento estudiantil de 68 tal división nunca se vio. Más bien en esos momentos críticos el grupo hegemónico dominante opto por a mantener todo como estaba, considerando que las más mínimas reformas provocarían una explosión, apostaba todo a la represión y al mantenimiento del estado de cosas. Lo que pudiera demostrar que la unidad de derecha es más sólida de lo que hemos creído. Lo mismo ocurrió en las pasadas elecciones con el fraude a López Obrador.

Sin embargo la represión que ha sido la vía preferente de la derecha para resolver las crisis políticas tiene un costo social muy grande que se expresa en una perdida de hegemonía expresada en una perdida de consenso y dominio. Por lo que otro sector, más inteligente, del grupo dominante ha comprendido que su dominio de clase sólo podría mantenerse a través de reformas por arriba que impidiesen la revolución por abajo y ha planteado reformas como la electoral que legalizo al partido comunista y le marco un rumbo encuadrando su acción dentro de los aspectos electorales. Unos y otros, hay que reconocerlo bajo la luz del pasado 2 de Julio del 2006, sólo divergen en la mejor forma de mantener sus privilegios de clase.

En el gobierno de la derecha panista esas dos posiciones se expresaban políticamente en los ultras y los ” reformadores” expresado en Yunquistas y panistas auténticos, según su misma definición ,pero en lo fundamental no difieren en el proyecto de país.

La Izquierda y su proyecto democrático

La experiencia pasada y presente nos indica que rechazar las reivindicaciones democráticas, la lucha por reformas económicas y sociales, no sería un acto revolucionario, sino una demostración de sectarismo totalmente estéril. Pero la lucha por reivindicaciones mínimas o democráticas no excluye, más bien al contrario abre posibilidades para la lucha por medidas más avanzadas y profundas. La izquierda partiendo de las reivindicaciones democráticas y económicas avanza en la organización de grandes sectores sociales, pero no queda ahí su accionar sino se plantea avanzar hacia cambios profundos, las reivindicaciones sociales expresadas en un programa mínimo no son sólo ideas bonitas sino por el contrario, son una condición necesaria para el triunfo histórico de la izquierda. Incluso considerando que en una situación de crisis social y política la prioridad de la izquierda es vencer a la reacción y eliminar la posibilidad de un golpe, para asegurar la democracia y sólo después avanzar hacia proyectos económicos sociales mas avanzados.

Los acontecimientos derivados del 2 de julio pasado y los escándalos en que se han visto involucrados importantes personajes de la clase política, como los gobernadores de varios estados y que ha tocado al mismo Calderón y a su partido con las declaraciones del chino Ye Gon han evidenciado que en nuestro país se vive una situación de deterioro político del grupo dominante, que no va ser para ellos fácil de recomponer y aunado a una presencia indiscutible del peje en importantes sectores de la población, ha puesto en una encrucijada al grupo dominante que luce acorralado y sin margen de maniobra, lo que le ha obligado a buscar apoyo en los personajes más obscuros del PRI y no sería lejano que este deterioro que quizá nos lleve a enfrentar una situación como la que se vivió en Argentina a raíz de su crisis económica, que provocó la renuncia de varios presidentes en unas cuantas semanas.

El caso mexicano es similar pero inverso: Una gran crisis política que puede dar lugar a una crisis económica producto de la desconfianza en sus gobernantes y en las condiciones de deterioro económico tanto externo como interno.

Es responsabilidad de la izquierda optar porque esto no suceda, los costos siempre los carga la población, por lo que es necesario construir una alternativa política y económica que impida un posible quiebre social de nuestra nación, creemos que se encuentran fuerzas sanas en la sociedad mexicana para lograrlo.

Un proyecto para ser democrático es que en primer lugar un proyecto sustentado en un Estado democrático, por lo tal proyecto requiere consensos entre los distintos sectores y clases sociales, es decir, debe estar basado en un acuerdo nacional y es ahí donde han fallado los gobiernos de la derecha ya que sus proyectos han sido autoritarios y en contra de la población mayoritaria
En segundo lugar, el proyecto democrático de la izquierda debe tener una visión total como país, conteniendo sus diferencias. La gran lección del movimiento del EZLN fue que no se puede construir un proyecto de país olvidando a sectores como los indígenas, el proyecto debe contener lo regional al mismo tiempo que se plantea lo nacional , debe fomentar lo social al igual que lo privado, debe contemplar al sur pobre con amplios recursos materiales y un centro y norte medianamente avanzado y con satisfactores básicos para su población. El proyecto democrático debe tener propuestas para el desarrollo y la justicia social, objetivos precisos y permanentes, como podría ser la recuperación de la soberanía agroalimentaria y el desarrollo del mercado interno, para crear empleos.

En tercero lugar el proyecto de la izquierda no puede tener una política sectaria como gobierno sino que debe ser flexible inteligente y audaz para poderse mover en los escenarios mundiales tan complicados. Cuba siendo un pequeño país nos ha demostrado, que tiene una política exterior sumamente activa y flexible. Los escenarios regionales actuales pueden ayudar al país sin olvidar o obviar que tenemos un TLC con la economía más grande del mundo y que esta encabezado por uno de los gobiernos derechistas mas agresivo de los últimos tiempos .La política de la derecha solo ha tenido como proyecto para reactivar la economía del país la dependencia del mercado de EU, lo cual nos hace depender del auge o recesión económica de EU, tal política nos deja en una situación sumamente vulnerable lo que hace necesario que busquemos acuerdos y alianzas estratégicas con otros estados o bloques regionales para no acentuar nuestra dependencia.

En cuarto lugar la izquierda debe acentuar los rasgos propios de una democracia: trasparencia informativa ,leyes avanzadas, proyecto social en beneficio de las mayorías, marco político electoral ,un parlamento activo ,una real división de poderes, coordinación con los estados basados en el respeto y la colaboración, pluralismo político, respeto a los derechos humanos ,libertad de prensa. Es compromiso de la izquierda plantearnos que el ejercicio del poder se amplié y se estimule un cuerpo legislativo profesional y ágil y se busquen acuerdos básicos interpartidistas y se limite el ejercicio del poder presidencial y que también cuente con órganos del Poder Judicial imparciales, autónomos.

La globalización del pensamiento de la derecha

La izquierda después de que el neoliberalismo entro con fuerza arrolladora en todos los países, destruyendo organizaciones sociales, y al no contar esta con una estructura organizativa, ideológica y política, llego a caer en una lógica distinta a lo que fue su origen, buscando solo el lado electoral, pensando que de esa manera se luchaba por los intereses de las grandes mayorías. La izquierda cayó prisionera de una lógica política en la cual los intereses de las grandes mayorías no aparecen dentro de su agenda prioritaria, lo que es lamentable. A pesar de que aparecen en sus programas, las reivindicaciones sociales en los hechos son políticas que se dejan para tiempos mejores.

Las estadísticas son frías y crueles, la distribución de la riqueza y la desigualdad han crecido de manera alarmante en nuestro país, bajo los gobiernos de corte neoliberal, México a llegando a ser uno de los diez países con mayor iniquidad en el mundo. Los elementos de la realidad nos demuestran el fracaso de la derecha neoliberal, pero aun así, no hemos podido impedir la globalización del pensamiento de la derecha, no porque sea muy fuerte, sino, porque no se ha hecho el esfuerzo suficiente para combatirlo con los elementos que nos aporta la realidad.

La derecha solo ha tenido como bandera el crecimiento económico sin ver el costo social, alguien lo dijo de mejor manera, “Que estaba bien pagar la deuda externa, pero no sin antes pagar la deuda social interna”. Esta claro que la izquierda tiene un gran campo para su actuación, cualquier persona comprometida en realizar transformaciones significativas, que mejoren las condiciones materiales y morales de las mayorías, no puede aceptar un discurso en el que este como único elemento el crecimiento económico ,sin finalidad e incluso afectando los intereses de las mayorías.

La construcción del país desde lo social

La economía en este país, podemos afirmarlo a raíz de los intentos de gravar con el IVA medicinas y alimentos, no se define como programa de gobierno en beneficio de las mayorías como debería ser.

La aspiración de la izquierda es que la política económica debe contar con adhesión popular, por el contrario, los programas económicos de la derecha se acuerdan y resuelven en una mesa de conversaciones en la Secretaria de Hacienda e incluso ni siquiera a los empresarios se les ha tomado en cuenta.

A lo anterior se suma la transnacionalización de la economía, prácticamente ya no hay bancos mexicanos y su efecto inmediato es la sobreexplotación de los recursos naturales en particular el petróleo, también se busca que la electricidad ya no sea de México. Estas lógicas que uno no entiende, son producto de un gobierno que se impuso al pueblo en una elección fraudulenta, son políticas que son de un gobierno que tuvo como principal bandera el cambio.

La economía real cede su lugar a una economía de beneficio del capital financiero, la tendencia mundial ha sido que cada vez importe menos lo social. Un economista Chileno define la actual situación económica mundial de la siguiente manera “El mundo asiste a una reducción acelerada de los recursos naturales existentes en América Latina, Africa y Asia, los cuales fluyen hacia los centros desarrollados convertidos en capital financiero. Es una globalización donde los cambios materiales que podrían mejorar la distribución del ingreso y las condiciones de existencia de los sectores más pobres del planeta, están siendo limitados por un proceso creciente de conversión de enormes masas de recursos naturales en capital financiero, detentado por el 15 por ciento más rico de la humanidad”.

Lo importante del momento es buscar opciones distintas frente al discurso y la acción hegemónica neoliberal, construyendo desde lo social que es una de las iniciativas que han despertado el interés de grandes sectores de la izquierda. Por ejemplo en Chile un país al que se le ha querido presentar como modelo de desarrollo basado en el neoliberalismo, se llevo a cabo una importante reunión denominada “CONSTRUCCIÓN DE UN PAÍS DESDE LO SOCIAL”, ahí plantearon “Todos los días mueren 36 mil niños de hambre y enfermedades en el mundo; en América Latina, la pobreza se ha incrementado y si bien en Chile ha disminuido en el período de la Concertación, aún la pobreza es superior a la existente entre 1969-1972 hemos perdido treinta años” “Con este modelo desastroso ” Tenemos un modelo globalizado, un mundo unipolar sometido a la doctrina del mercado. Un mundo controlado por los dueños del capital, que poseen la tecnología y las comunicaciones y que, además, influyen sin contrapeso sobre la clase política”.. Con estas condiciones tan adversas, el movimiento social por sí solo, no es capaz de lograr las reivindicaciones propias del sector y menos aún revertir la situación general. Para ello se requieren alianzas muy amplias…

No basta con reconocer que la crisis de la política en el mundo actual tiene su origen no sólo en la caída del socialismo real. Si no que también es producto de la incapacidad para adaptarnos a una era distinta, donde ciertamente se requiere mucha fuerza de voluntad para no sucumbir ante la corriente dominante. La hegemonía sin contrapeso de Estados Unidos se refleja también al interior de los países, donde el poder político está limitado por el poder económico, que actúa junto al poder militar.
En este escenario, el gran ausente es el poder social que debiera ser, en cualquier democracia, una de las expresiones más importantes de la vida nacional.

En México existió un objetivo claro que unió a los distintos sectores de la izquierda: derrotar al Partido de Estado. Hoy no hay propósito claro. Por eso, la primera tarea de la izquierda es concentrar sus esfuerzos en generar un objetivo y un proyecto claro, que sea lo más amplio posible para movilizar a mucha gente.

La Izquierda tradicional está agotada en sus distintas versiones e incapacitada para salir de sus viejos nichos, con su falta de acción ha derivado la desarticulación social.

La Izquierda del siglo XX ya no existe y la del siglo XXI, está por imaginarse y abrirse paso. La idea es desarrollar nuevas estrategias, donde más que la toma del poder, la meta sea la transformación de la sociedad. Para ello, es necesario construir una fuerza política y social, gestora de nuevas dinámicas y espacios.
http://tlahui.com/constitucionc/?p=1290

México: PRD, a punto del rompimiento

En México, como en cualquier país del mundo que se rige por un sistema “democrático” y ha adoptado el pluripartidismo como expresión de las distintas fuerzas y corrientes, los partidos políticos son los “aparatos” que se utilizan para luchar por el poder y asumir los cargos de representación; acceder a las cámaras locales y federales, a las instituciones del gobierno en sus diferentes niveles y, como es de suponerse, a velar por sus ideales y proyectos plasmados en estatutos y declaración de principios.

Lo último es verdad a medias. Porque son las dirigencias partidistas las que se encargan de ambas funciones, y cada cual impone su sello característico. Y no pocos los que dejan de lado los principios y los compromisos asumidos de origen, para responder a los intereses de la coyuntura o emanados del poder. No obstante, como en el caso del sistema político mexicano, cada partido se coloca y asume un rol una vez que se hace acreedor de una parte del presupuesto federal destinado para hacer política.

Aparte de los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional, que tienden hacia el bipartidismo o la alternancia en el ejercicio del poder presidencial —la llegada del segundo, a una década ya luego de 81 años del control de la vida política nacional por el primero—, el Partido de la Revolución Democrática se incorpora en el espectro de las opciones políticas como tercera fuerza nacional, pese a su reciente formación [creado apenas en 1989, un año después de participar en una emblemática elección]. Los demás conforman la chiquillada que viven del presupuesto y en alianzas para sobrevivir.

Pero hablar del PRD es referirse al partido que le ha toca asumir el papel de la izquierda en el espectro ideológico. Y, por tanto, contrario a los proyectos del PRI y del PAN. Se dice que, por encima de otros como el Partido del Trabajo o el Partido Convergencia que en cierto modo abanderan principios alternativos —los otros rondan en la indefinición ideológica o sólo se acomodan—, el PRD representa a la izquierda en México. O, mejor dicho, a lo que sobrevive de la misma en términos electorales.

Surgido desde las alianzas que le dieron vida y principios —el Partido Mexicano de los Trabajadores, el Partido Socialista Unificado de México, el Partido Patriótico Revolucionario, el Movimiento Revolucionario del Pueblo, Unión de la Izquierda Comunista y posteriormente el Partido Socialistas de los Trabajadores de Heberto Castillo y muchas organizaciones más— a la Corriente Democrática que salió del PRI, para luego encumbrar a Cuauhtémoc Cárdenas hasta la candidatura presidencial en 1988, primero y en 1994 después, habría sido la esperanza de millones de mexicanos que ansiaban cambios de fondo en el régimen presidencial priista. Y luego panista.

No obstante, la inclusión de los partidos de izquierda en el sistema político tenía otra intención. La idea data de 1977 y la propuso Jesús Reyes Heroles. La reforma política que le dio cabida a los partidos radicales —primero el Partido Comunista Mexicano, luego el Popular Socialista y el Auténtico de la Revolución Mexicana—, que le dio la apariencia de pluralidad al régimen político. Pero la intención cuajó: someterlos al control. El resultado: los partidos se burocratizaron.

Pese a su breve historia,el PRD sólo ha servido para enquistar en el poder a unos cuantos personajes, a quienes ya en el cargo no les interesan los principios fundacionales —como sería elevar el nivel de vida y bienestar de los mexicanos—, y sólo se aprovechan de las circunstancias para el beneficio personal en la mayoría de los casos. Dicho sea porque el saldo de las diferentes gestiones, por ejemplo, de los gobiernos perredistas en el Distrito Federal y en algunos estados, no arroja cambios de fondo como sería de esperarse en el ejercicio del poder antes aplicado por el PRI o en menor medida el PAN, tampoco se mira en los propios resultados.

Es decir, que encantados por el poder, los perredistas se han olvidado de sus proyectos ideológicos y políticos. Eso hablando de los dirigentes; o de la mayoría de quienes se han beneficiado con un cargo bajo las siglas del PRD. No así la gente. Tampoco todo aquél comprometido que sigue siendo congruente con una política de alternativa para el régimen opresor actual. Con todo y que muchos dirigentes y organizaciones políticas congruentes no están en el PRD, o si están son críticos al interior.

Así, por la crítica a las posturas de la dirección actual que encabeza Jesús Ortega Martínez —cabeza de Los Chuchos— y sus recientes políticas de buscar una alianza con el PAN —el extremo del espectro ideológico; la derecha que tiene ahora en sus manos el poder presidencial— para las elecciones del Estado de México [como ya se hizo en Oaxaca, Sinaloa y Nayarit], es que el PRD está a punto del rompimiento. La incomodidad la sembró Ortega con las alianzas previas. Pero el colmo lo representa el Edomex.

La estrategia de buscar una alianza PAN-PRD tiene por objetivo inmediato arrebatarle el poder al PRI en esa entidad, pero el mediato apunta hacia el 2012 no tanto para impedir que llegue nuevamente el PRI en pleno ejercicio de alternancia cuanto para que siga el tan denostado PAN en Los Pinos. El problema, entre muchos otros, es que esa es una estrategia precisamente del PAN y no tanto del PRD. La ambición de Los Chuchos de por medio. Y ese es el error de Ortega. Por ello el anuncio del excandidato presidencial Andrés Manuel López Obrador de “pedir licencia”. Y eso meterá mucho ruido en las filas perredistas. Habrá desbandada. Está a la vista para los propios perredistas.

Faltan tres fechas clave para que el futuro del PRD se defina: el 16 de abril como fecha límite para el registro de las coaliciones; el 19 de marzo cuando se dé el releo de la dirigencia nacional; antes, el 27 de marzo, habrá consulta para que la gente defina si hay o no coalición con el PAN. Es mera trampa. Si la hay no va como candidato Alejandro Encinas, que iría por el PRD o coaligado con el PT y Convergencia. Entonces eso pasará. El candidato será otro, pero el gran perdedor en todo será el PRD. Lástima, porque si deorigen se definió de izquierda, hoy pulula entre la perdición ideológica y la corrosión política, gracias a las ambiciones de Los Chuchos mientras lo tengan entre manos. La posible alianza PAN-PRD se llevará el proyecto de izquierda entre los pies. No sólo en el Edomex, sino más allá. Los militantes tienen la palabra.

http://www.kaosenlared.net/noticia/156640/mexico-prd-punto-rompimiento

Recordando a Guillermo Ungo

Félix Ulloa
Guillermo Manuel Ungo fue un incansable luchador en favor de la causa socialista, democrática y रेवोलुकिओनरिअ
Y aunque esa afirmación suene paradójica para la ortodoxia, él sintetizó su praxis y sus principios en su inmortal frase “NO SE PUEDE SER REVOLUCIONARIO SIN SER DEMÓCRATA, NI SER DEMÓCRATA SIN SER REVOLUCIONARIO”.

Hoy que recordamos el vigésimo aniversario de su fallecimiento, no podemos dejar de resaltar su capacidad concertadora que permitió la construcción de la vanguardia histórica de nuestra revolución, mediante la alianza estratégica del Frente Democrático Revolucionario FDR, del cual llego a ser su Presidente, integrado por organizaciones políticas, gremiales, académicas y de masas, con el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional FMLN, expresión orgánica de las cinco organizaciones político/militares( FPL, ERP, RN, PCS y PRTC).

Memo Ungo, como se le llamó todo el tiempo se ganó no solo el respeto de los líderes políticos y militares del FDR/FMLN, sino la confianza suficiente como para delegarle la mas alta representación en las relaciones con gobiernos, líderes y organismos mundiales, con quienes su mensaje claro y directo, iba creando una amplia red de solidaridad y apoyo a la justa lucha del pueblo salvadoreño, por alcanzar la libertad, la dignidad y la paz por la que luchábamos. La visión de una sociedad justa y solidaria, que era nuestra antorcha común, iluminó siempre sus pasos.
Cuando proyectamos su gigantesca figura en la retrospectiva histórica, lo vemos acompañado de esa pléyade de héroes y mártires que con sus vidas, inspiraban el trabajo sin descanso del Dr. Ungo. Ahí aparecen en primer plano sus compañeros de partido, los patriotas que bajo la bandera azul y roja del Movimiento Nacional Revolucionario MNR, entregaron generosamente sus vidas, encontramos a su inseparable discípulo Héctor Oqueli Colindres, secuestrado y asesinado en Guatemala junto a la compañera socialista guatemalteca Gilda Flores, el Dr. Martín Fernando Espinoza, abatido en su clínica en Guazapa, a Enrique Escobar Barrera capturado en el Externado de San José y masacrado junto a los líderes del FDR, mi padre el Ing. Félix Ulloa ametrallado a pocos metros del campus de la UES y quien había sido de los pioneros junto con el Dr. Mariano Alegría en el trabajo del MNR en el oriente del país.

Pero la gloriosa imagen de Guillermo Ungo, también se sostiene en pilares sólidos del conocimiento científico y el trabajo político. Destacados intelectuales y profesionales contribuyeron a que la difusión de las ideas del socialismo democrático se fueran difundiendo en nuestro país, ahí están Jorge Sol Castellanos, Marco Antonio Vásquez, Mario Flores Macall, Luis Alonso Posada, Ítalo López Vallecillos, Rafael Glower Valdivieso, Nayo Pohl, Daniel Ríos Lazo, Hugo López Mejía, Mario Castrillo Zeledón y una lista de interminables académicos a quienes siempre recordaremos con admiración, ellos junto con luchadores sociales de la talla del “gordo” Velásquez Gamero (primer secretario general del MNR) el líder sindical Eleuterio Cárcamo y el líder campesino Víctor Rivera, dieron vida a gestas heroicas en nuestra historia reciente.
El maestro Ungo, como se le recordaba en la Facultad de Derecho donde había servido la cátedra de Derecho Procesal, pudo representar con honestidad y entrega los intereses del pueblo cuando le llegó su momento. Sin vacilaciones ni diletantismos asumió la responsabilidad de integrar la Junta Revolucionaria de Gobierno en 1979, a la caída de la dictadura militar encabezada por el General Carlos Humberto Romero y con la misma entereza, sin apegarse a las trampas del poder, renunció de la misma en enero de 1980, cuando los mandos militares desobedeciendo las ordenes de la JRG y comenzaron a reprimir y a masacrar al pueblo.

Para entonces, el MNR era miembro pleno de la Internacional Socialista y a la ofensiva conservadora iniciada por Ronald Reagan en USA y Margaret Thatcher en el Reino Unido, se oponían fuerzas socialistas y progresistas en Europa, México y dentro del mismo Congreso de los Estados Unidos. El frente internacional cobro así una importancia capital en nuestra lucha, los compañeros que dirigían la revolución lo comprendieron y delegaron en Ungo una importante cuota de representación al más alto nivel, pues Guillermo Ungo había sido electo Vicepresidente de la IS, Francois Miterrand del partido socialista francés, electo presidente en 1981, junto con México habían firmado una declaración que reconocía la alianza FDR/FMLN como una fuerza política representativa, lo cual nos daba un estatus y una legitimidad totalmente contraria a la estigmatización de grupos terroristas como nos quería etiquetar la administración Reagan.

Muchas batallas se libraron en este frente, dando resonancia a las victorias de las fuerzas guerrilleras en los frentes internos. Denunciando las masacres del ejercito de la dictadura, la horrendas violaciones a los derechos humanos en el campo y la ciudad, la represión contra el movimiento sindical, campesino, estudiantil, magisterial, etc. Ungo junto a la Comisión Político Diplomática CPD, a la Comisión de Solidaridad Internacional CSI y los miles de comités de apoyo a nuestra lucha en los Estados Unidos, Europa, América Latina y en casi todo el mundo, viajaban incansables explicando, informando, compartiendo nuestro doloroso proceso.
Y mientras se realizaba todo ese esfuerzo, a la par se construían propuestas para alcanzar una solución política y negociada a la guerra. Ungo era un canal confiable, seguro e idóneo para llevarlas a las altas esferas, tanto a los gobiernos que apoyaban esta solución no militar como los compañeros de partidos y entidades afines que contribuían a la formulación de una, otra y otra propuesta. Finalmente y por medio de los Acuerdos de Esquipulas II se logró abrir pequeños espacios que permitieron el retorno al país de los miembros del FDR y que participaran en los procesos electorales. Al MNR se le devolvió la personería jurídica que se le había cancelado durante toda la década desde 1980 y Ungo fue candidato a la Presidencia de la República junto con el Dr. Mario Reni Roldán en 1989. Dada la ofensiva militar del FMLN en noviembre de ese año Ungo tuvo que salir de nuevo al exilio y cuando se aprestaba a una nueva batalla electoral en 1991 como primer candidato a diputado por San Salvador lo sorprendió la muerte.
Como los grandes hombres y mujeres, su partida dejó un enorme vacío en el escenario político nacional, pero su ejemplo de luchador por la revolución, el socialismo y la democracia, nos quedan como un legado para las presentes y futuras generaciones।
Esperamos que su memoria sea siempre honrada con conductas como las que Guillermo Ungo siempre observó: honestidad en ejercicio del cargo público, defender el interés del pueblo antes que el interés personal y sobre todo trabajar con amor pero no enamorarse del puesto, para que otros puedan seguir la interminable obra de construir la sociedad justa y democrática que todos अन्हेलामोस

viernes, 14 de enero de 2011

Cuba: hacia una plataforma revolucionaria por el socialismo

La ausencia de definiciones políticas de clase hace que el fundamento ideológico y las premisas conceptuales de los “Los Lineamientos de Política Económica y Social (“LPES”) de la cúpula dirigente del PC cubano sean de inequívoco carácter contra-revolucionario. A 50 años de revolución llamada a ser socialista[1], todo lineamiento de política económica y social constituye una falsedad ideológica si no preestablece las pautas políticas de la gestación socialista.
No es casualidad histórica, en el sentido de la dialéctica marxiana, que el pensamiento, las ideas y las convicciones socialistas que animan a una cantidad sondable de revolucionarios cubanos en el país, sea objeto del menosprecio político por parte del PC y de la clase burocrática en que se soporta la autocracia। No basta parecer revolucionario diciendo A - la “gran burocracia”[2] -, sin reconocer B: la autocracia como forma de gobierno. La autocrítica, si revolucionaria, no puede ser menos radical y comprometida.
Ir a las raíces de la compleja encrucijada sociopolítica y económica a que el PC ha conducido el proyecto socialista cubano constituye, tal como se constata, una herejía ideológica. El momento donde el pensamiento martiano se imbrica con el pensamiento marxiano es ultimado por la imposición de un pensamiento único a todas luces políticamente cuestionado por la realidad cubana. Nunca el resultado de la praxis ha sido tan coherente como criterio de la verdad, si de la negación del ideario socioeconómico socialista se trata.
El debate interno de mérito político e ideológico acerca del rumbo que habría de marcar la transición socialista es conscientemente coaccionado por el PC cubano. Calla al respecto el universo de la «intelectualidad revolucionaria» cubana.
Se pronuncian en plataformas externas las voces socialistas del pensamiento marxiano independiente y comprometido, al que se le cierran los canales internos de comunicación pública con el pueblo cubano. Los medios oficiales - ilegítimamente al servicio de la verticalidad burocrática “informativa” - se suman en concierto a la censura del movimiento horizontal de las relaciones sociales de comunicación.
Calla al respecto la “izquierda” interna y foránea, esa que permanece enclaustrada en la osificación del pensamiento cincelado por el reaccionario y fenecido “socialismo estalinista”. Sobre esta “izquierda” «no vale la pena emborronar cuartillas». A ese pensamiento hay que combatirlo, por cuanto a ese pensamiento se deben los fracasos históricos de las causas revolucionarias. A ese pensamiento despóticamente apoderado en nombre de los «centralismos burocráticos»[3], impuestos por los dogmas de la “dictadura del proletariado”, se deben inequívocamente los fracasos de todos los experimentos del “real socialismo” que cae estrepitosa y definitivamente con el Muro de Berlín.
Tratándose del proyecto socialista de la revolución cubana, ¿puede considerarse izquierda, una izquierda incapaz de distinguir la naturaleza socioeconómica y las consecuencias políticas de un estado bajo el poder de una burocracia estado-partidista y un estado bajo el dominio de la demo-cracia?. ¿De qué socialismo ni vía socialista se pretende seguir hablando?.
Una “izquierda” interna que permanece emplazada por la verticalidad ideológica y la profundidad política del pensamiento crítico revolucionario, y desde la arrogancia del poder autocrático mira para los lados, buscando lanzar piedras sobre supuestos tejados de vidrio, con la pobreza ideológica de que wikileaks le descubra los agentes del imperialismo que ella misma, poseída entre la ignorancia política y la beligerancia burocrática, no tiene cómo “desenmascarar”. Una “izquierda” que no tiene ideas socialistas que ofrecer ni poner en debate ante el pueblo, como no sea la penosa función de caja de resonancia del pensamiento político estadocrático.

O una izquierda externa que aboga en el propagandismo acriticista por un Plan Marshall para Cuba[4]. O habla con penosa ligereza cognitiva del Presidente del Consejo de Estado elegido como Presidente en “comicios populares”, y al mismo tiempo critica el pensamiento de uno de los intelectuales cubanos de fundamentado compromiso socialista marxiano hoy en Cuba, ripostándole en el puro vacío especulativo que las ideas sobre autogestión son, cito: “Posiblemente a corto plazo una inspiración teórica, pero a largo plazo puede generar desigualdades importantes bajo un mercado de competencia productiva similar al capitalismo” (A.Garzón)[5].

Ese fantasma ideológico ha sido recurrente en todas las experiencias de los «socialismos estadocráticos», los únicos que ha «conocido la historia». La idea marxiana del empoderamiento del pueblo una vez en el poder del estado, a partir del control directo de los factores de su reproducción material, ha sido siempre incómoda ante las “mieles del poder”[6].

Los reformismos economistas como el que impone hoy el PC cubano con los “LPES” no pueden más que reducir la cuestión de la autogestión a la idea del “socialismo vulgar”, como otrora en los “socialismos reales” (sin excluir, por supuesto, el yugoslavo). “Después que las cosas están dilucidadas, ¿porqué volver atrás?” - preguntará Marx incansablemente, sin que las izquierdas políticamente correctas se den por enteradas.

O aquella otra izquierda foránea “amiga” de Cuba que - sin llegar a ser parte de ese vocinglero propagandista que se suma queriéndolo o no a los voceros internos del oportunismo político - sucumbe ante la impotencia dialéctica materialista del propio pensamiento, y acusa a diestra y siniestra, a partir de tergiversaciones, sofismas y falsedades ideológicas, el pensamiento revolucionario cubano que ejerce la virtud del decoro político en la lucha por el socialismo.

A contrapelo de toda presunción heroica, el momento histórico que está decidiendo el ser o no ser de la transición socialista en Cuba, exige que aquellos que no tengan la valentía, el decoro ni la radicalidad del pensamiento revolucionario martiano y marxiano tuvieren la vergüenza de callar, por respeto, en última instancia, a sí mismos. O, en su defecto, que tengan plena conciencia de que serán combatidos sin concesiones por esos “pocos” con el decoro de muchos, porque la repetición de la historia en Cuba no puede permitirse ni siquiera como farsa.

El pensamiento crítico socialista de la Cuba profunda hierve bajo la presión de la coacción y la censura del PC cubano. No hay que despolillar archivos. Salen desde Cuba a la luz constantemente artículos, ensayos y declaraciones que dan fe de la madurez política que con conocimiento de causa analiza críticamente la línea de acción del PC cubano. Pero que no se quedan en ello, sino que se proyectan con visiones socialistas que no son bienvenidas por el oficialismo del “socialismo” estadocrático.

En tal sentido, baste destacar el pronunciamiento de los cros. que se identifican como Proyecto Martí-Tejera desde Vuelta Abajo en Pinar del Rio. El análisis publicado afuera - dada la censura interna de los “medios del pueblo” contra el pensamiento revolucionario socialista -, “Cuba: los Lineamientos y las razones que alimentan las dudas”[7], refleja un estado latente de consciencia política y opinión militante relevante por el socialismo.

¿Cuánto más tiempo podrán ser subestimados, coaccionados y represionados similares estados de conciencia y voluntad política?. ¿Cuánto más puede aceptarse que la lealtad revolucionaria sea asumida como un “cheque en blanco” por la auto llamada vanguardia apoderada omnímodamente?.

¿Cómo es posible que se acepte sin decidida contraposición política revolucionaria, que después de 50 años cometiendo errores desde el ejercicio omnímodo del poder, la clase política burocrática se arrogue el “derecho” de imponer unilateralmente sus propias supuestas soluciones?.

Desde el pensamiento marxiano que ha venido llamando al diálogo y al debate socialista en Cuba, se proyecta de manera sólida la posición crítica y constructiva sobre los “LPES” con que el PC cubano enrarece los destinos del socialismo y de la nación cubana. La idea-fuerza marxiana sobre autogestión productiva y auto gobierno comunitario como piedras angulares de la naturaleza política de la sociedad y el estado en el tránsito socialista, le quita el sueño a las izquierdas doctrinarias y a las derechas sempiternas, sea por incomprensión, dogmas u oportunismos.

Si el socialismo nuestro-latinoamericano puede ser sólo “creación heroica” como lo asumía lúcidamente Mariátegui, el «momento» historio-concreto actual de la transformación poscapitalista en Cuba se define en la transición hacia la autogestión demo-crática de la sociedad. Todo el poder del capital subordinado al poder del trabajo.

En tal sentido, el análisis intitulado “Cuba. Convocatoria y lineamientos del Congreso: insuficientes para el socialismo”, expuesto por P.Campos (enero, 2010)[8], viene a completar un enjundioso debate revolucionario sobre los “LPES” que ha visto la luz en medios alternativos de comunicación fuera de Cuba. Pensadas y elaboradas por Campos y Cros. como aporte al VI Congreso del PCC, las Propuestas Programáticas por el Socialismo Participativo y Democrático tampoco han encontrado la receptividad política del PC.

Más allá de las apreciaciones críticas marxianas a las que deben someterse las reflexiones aportadas ahora por P.Campos[9], así como las de cada uno de los portadores de ideas en el debate socialista, importa destacar que la “lista” de cros. comprometidos con el ideario de la transición socialista en Cuba resulta extensa, y constituye de hecho una masa crítica político-intelectual que no puede ser auto-despreciada, sin conciencia sobre el derecho legítimo de empoderamiento propio como sujeto político.

La izquierda marxiana revolucionaria cubana comprometida con el proyecto socialista cubano, necesita aunar el esfuerzo intelectual y político.

El compromiso político con la suerte del socialismo en Cuba no puede dejarse reducir a la alienación expresiva en medios externos. No puede, igualmente, aceptar que se le imponga andar a hurtadillas como pensamiento paria. El aporte militante a los cambios socialistas necesita trascender la acumulación de fuerza, lograda con la exposición del pensamiento crítico sobre la situación política y el agotamiento terminal del actual modelo socioeconómico cubano.

La transición socialista en Cuba está condenada a la restauración capitalista si el pensamiento crítico marxiano no asume el debate revolucionario hacia el seno del pueblo cubano.

La contrapartida dialéctica al pensamiento único ejercido por el PC cubano es condición sin la cual no se logra reorientar de manera revolucionaria la transición socialista en Cuba. Esa es la verdad revolucionaria objetiva que emana de toda la experiencia revolucionaria marxiana y leninista. Amilanarse ante dicho desafío, en cambio, ha sido el caldo de cultivo primero de los totalitarismos y autoritarismos de izquierda en que sucumbieron todos y cada uno de los experimentos socialistas conocidos. Es lo que de manera fehaciente demuestra hoy la realidad del “socialismo” estadocrático cubano.

La burocracia doctrinaria estará interpretando el derecho constitucional a ejercer la contrapartida revolucionaria independiente y comprometida como un llamado a la confrontación política. Confrontación de ideas, saberes y convicciones socialistas, se ha de responder. Oposición dialéctica, se ha de entender. Oposición al “centralismo burocrático”[10]. Lo cual significa proposición revolucionaria de diálogo y compromiso político. Diálogo que implica, sin miedos políticos, lucha legítima por el socialismo.

La expresión no ficticia de esa lucha por el socialismo está en proyectar la acción política como práctica revolucionaria del pensamiento que se defiende. No basta con interpretar, como hasta ahora ha sido imprescindible, las contradicciones implosivas de la realidad socioeconómica y política cubana, es indispensable cambiar la realidad actuando sobre ella.

Y en esa lucha el propio PC - reconociéndosele aún el papel constitucional adquirido - no puede menos que ver la contrapartida dialéctica que necesita.

La izquierda marxiana revolucionaria cubana comprometida con el proyecto socialista, está llamada a auto convocarse en una conferencia nacional, en un congreso de la nación, tal como planteara la iniciativa revolucionaria el cro. Félix Guerra.

¿Puede abrigar una conferencia o un congreso del Partido el sentir del pueblo y el pensamiento socialista popular?

Se necesita una convocatoria legítima donde el pensamiento socialista se exprese y se auto reconozca transversalmente. Un paso de afirmación democrática de la participación que coadyuve voluntades y siente pauta para la cultura política del debate revolucionario, como derecho inalienable y premisa insustituible de pertenencia política. De otra manera no se podrán abrir paso las ideas-fuerza emancipatorias que demanda, para ser, la transición socialista en Cuba.

Prestemos atención los revolucionarios cubanos

El PC cubano asume total solidaridad política con la Revolución bolivariana de Venezuela. La solidaridad se materializa única y exclusivamente a nivel intergubernamental. Es decir, entre las burocracias gubernamentales. La expresión del internacionalismo es el intercambio de profesionales en misiones socio-económicas gubernamentales.

El modelo socioeconómico cubano fallido necesita ingentes recursos financieros y a esa óptica se reduce la visión del pragmatismo desarrollista del Partido-Gobierno.

Pero en Venezuela el proyecto político socialista está atravesado por una viva lucha ideológica y política democrática dentro de las fuerzas del bolivarianismo revolucionario. Militantes sectores de la izquierda revolucionaria asumen la subjetivación política. No existe otra posibilidad de éxito de la revolución socialista que la lucha por la democracia política dentro del propio movimiento revolucionario, en función de la transformación del estado capitalista, constitucional y económicamente vigente. Conferencias y foros nacionales-internacionales sobre la via hacia el socialismo en Venezuela, organizados con independencia por la intelectualidad militante, por trabajadores y ciudadanos mantienen el debate en punta sobre el azimut socialista. El espacio radioeléctrico se democratiza y el pensamiento militante alcanza a expresarse independientemente en la sinergia política de la lucha revolucionaria por el socialismo.

Esa experiencia política revolucionaria militante es inaceptable para el «socialismo estadocrático cubano» y, por lo tanto, es consecuentemente censurada como fuente de identificación ideológica y política en la lucha por el socialismo en Cuba. Hasta ahí no llega el umbral de tolerancia de la clase política burocrática y el Gobierno cubano con el ejemplo del proceso revolucionario venezolano. Pero esa realidad reaccionaria sociopolítica cubana tampoco es asumida abiertamente como experiencia crítica por parte del Gobierno bolivariano de Venezuela[1], en el sentido de la deriva estadocrática la a que no se ha de marchar.

La ficción política de las supuestas identificaciones a nivel de los gobiernos sin verdaderas identificaciones militantes entre los revolucionarios directamente, reproduce impunemente una vez más el dogma reaccionario estalinista de las “internacionales socialistas”.

¿Cuál ha de ser la verdadera integración política de las revoluciones cubana y bolivariana?, que no sea el utilitarismo economista del desarrollismo. En consecuencia, ¿cómo es que sin sonrojo alguno toda esa llamada “amplia izquierda” repite hasta el cansancio el mantra de “que no es posible el socialismo en un sólo país”?.

Todo el llamado «campo socialista eurosoviético» construye durante 45 años de la mano autoritaria de los partidos llamados comunistas en el poder, una cortina de hierro entre sí mismos. Mientras que la integración socioeconómica de la Europa capitalista avanzaba ante sus propias narices. Ni un sólo nexo de integración del trabajo y los ciudadanos se dió entre los países del bloque eurosoviético. ¿Cómo podía darse desde las economías estado-centristas estructuradas bajo el poder de las burocracias político-administrativas? Y desde todas las tribunas de la izquierda autista se repetía el mantra reaccionario de la imposibilidad del socialismo en un sólo país.

***

No cabe albergar dudas sobre la necesidad y la acogida revolucionaria que en el seno de la sociedad, en el pueblo cubano, ha de tener la convocatoria de la izquierda marxiana a una conferencia inicial por el socialismo. No cabe duda de la acogida política que tendrá en las izquierdas revolucionarias del entorno geopolítico e internacional que en la suerte del socialismo en Cuba ven la definición de la alternativa anticapitalista. Su asistencia a la convocatoria cubana sumaría calidad internacionalista.

¿Podrá negar legalmente el PC cubano y el Estado a los revolucionarios socialistas cubanos un congreso de la nación?.

La conferencia política de los sectores y ciudadanos afincados en convicciones y visiones socialistas no correspondidas, se necesita no sólo como expresión de subjetivación política, sino como aporte de ideas programáticas de importancia al enrumbamiento táctico-estratégico de la transición socialista. No basta con la crítica a los “LPES” del PC cubano. Es insoslayable pasar a la negación-dialéctica.

Los cambios revolucionarios que necesita la transición socialista no serán ni legítimos ni ciertos si no se plantea una plataforma programática socialista alternativa a los “LPES” del PC cubano. Toda otra suposición política pertenece al campo de las ilusiones subjetivistas. El porvenir de la nación no está en las licencias para el cuentapropismo a cambio del blindaje de la "gran burocracia". Esa clase mal apoderada que, ya reconocida por el mismo Jefe en funciones del PC como el cáncer del “modelo”, no cederá ni desaparecerá bajo la filosofía política de los “LPES” del propio Partido.

Es el propio Jefe del PCC y del Estado quien se ocupa de dejar sentado a cada quien en su sitio: “No nos creemos más inteligentes o capaces que nadie, ni nada por el estilo, pero sí estamos convencidos que tenemos el deber elemental de corregir los errores que hemos cometido en estas cinco décadas de construcción del Socialismo en Cuba”[2] (subrayados RCA).

“No nos creemos”... pero “tenemos”... nosotros, es decir, la «Dirección Histórica»; la misma clase política que, a pesar de no creerse ni más inteligente ni capaz que nadie, ha cometido incontestablemente los errores en estas cinco décadas.

La manifestación autocrática no es retórica discursiva, ni se reduce a la ilegitimidad político-jurídica con que el Buró Político del PC compulsa la renuncia de su mandato parlamentario a diputados elegidos por el pueblo, por errores cometidos en su ejercicio de Gobierno[3].

El Jefe del Partido, del Estado y del Gobierno ha sancionado en el espíritu de decreto presidencial tres resoluciones que determinan: 1) el despido de medio millón a 1 millón de trabajadores cubanos, 2) la cesión en usufructo a 99 años de tierras a inversores extranjeros para la explotación inmoviliaria y la construcción de una red de campos de golf para el ocio exclusivista servido por asalariados cubanos, 3) así como la autorización de la empresa privada cubana con derecho a explotar mano de obra asalariada. Las medidas, ampliamente cuestionadas en Cuba, constituyen hechos consumados (oficializados en la Gaceta Oficial de Cuba) que se presentan como “proyecto” en los “LPES” al pueblo cubano.

La idea de democracia popular - nunca mejor la redundancia -, así como no ha venido siendo eje de la práctica política, continúa negada de facto. Es precisamente todo lo que explica la recurrente comisión de errores políticos durante 50 años del Gobierno del PC. Errores, subrayemos, que llevan hoy a la nación al “borde del precipicio”.

La alternativa prográmatica, por lo tanto, es imprescindible, no reducida a expresión intelectual, sino proyectada como voluntad política de participatición.

La unión es sólo posible y será verdaderamente real alrededor de las ideas socialistas y de la mano del debate revolucionario, NUNCA en la aceptación incontestable del pensamiento único que impone el centralismo burocrático. La germinación de la democracia en Cuba, soportada en inequívocas premisas marxianas sobre la naturaleza del modo de producción socialista, es ahora mismo determinante para trazar el verdadero rumbo político hacia el socialismo.

La idea fundamental del socialismo es la demo-cracia:

“el poder del pueblo, ejercido por el pueblo y para el pueblo”.

LA EDUCACION SOCIALISTA EN MEXICO

“La educación que imparte el estado, será socialista en sus orientaciones y tendencias pugnando porque desaparezcan los prejuicios y dogmatismos religiosos, creando la verdadera solidaridad humana y la socialización progresiva de los medios de producción”

La educación Socialista en México
LA EDUCACION SOCIALISTA.
por Daniel Barrientos
INTRODUCCIÓN
La educación socialista que se implemento en México en los años de 1934 a 1945 es una de las experiencias educativas más singulares que se han conocido en América Latina. Esta reforma educativa tuvo una vigencia real solamente durante el sexenio del presidente Lázaro Cárdenas de 1934- 1940, pues el gobierno de Manuel Avila Camacho de 1940- 1946 le dio otro rumbo a la educación pública hacia una línea más liberal.
Pese a su corta duración este proyecto educativo, según Gilberto Guevara Niebla fue “Objeto de una polémica turbulenta que dividió a la cultura nacional, la educación socialista cristalizo, sin embargo, en una obra de importancia decisiva en la construcción del México moderno y produjo un conjunto de enseñanzas de gran valor Histórico”[1]
En este trabajo expondremos algunas consideraciones sobre su origen, estableceremos el contenido general del proyecto, y posteriormente estableceremos una pequeña reflexión sobre lo que motivo su cancelación।

Concluiremos con la exposición de algunas ideas generales del problema que en mi opinión son rescatables para la problemática actual.

EL ORIGEN
Respecto al origen de la reforma de 1934, se presentan fundamentalmente dos elementos que inciden hacia el desarrollo de un proyecto socialista para la educación en el país। Un primer elemento es la influencia del pensamiento socialista internacional, que ya desde finales del siglo XIX había empezado a tener una difusión a escala mundial, la cual alcanza su nivel más alto con el triunfo de la revolución de Octubre de 1917 en Rusia. En el país el ejemplo soviético convenció a muchos que era posible realizar cambios revolucionarios hacia el socialismo y se promovió con más fuerza la reforma agraria radical, la lucha por ampliar los derechos obreros y transformar las estructuras sociales. La educación por tanto se transforma en un elemento importantisimo en el desarrollo de un proyecto revolucionario radical para la sociedad mexicana.

Un segundo elemento fue el impulso todavía fresco del proceso de la revolución mexicana, que cobro nuevos bríos con la crisis económica mundial de 1929 que golpeo duramente a los trabajadores mexicanos, presentándose un asenso en la lucha popular. “Posiblemente en tanto a discurso, la educación socialista mexicana tenga conexión con educación socialista de la URSS, pero no se trato, evidentemente, de un acto de imitación sino de un fenómeno nacional que nació y evoluciono conforme a las circunstancias mexicanas de aquella época.”[2]
Esta propuesta socialista hacia la educación, tuvo antecedentes en experiencias educativas alentadas por sindicatos y grupos obreros desde antes de la revolución: la escuela racionalista establecida en la Casa del Obrero Mundial en 1912 con el apoyo del gobernador Felipe Carrillo Puerto, y en Tabasco, con el gobernador Tomas Garrido Canabal.[3] . La escuela racionalista se basaba en las ideas del anarquista español Francisco Ferrer Guardia.
“Hubo propuestas muy definidas de educación socialista en el Congreso Nacional de Estudiantes (1921), en el Congreso Pedagógico (Jalapa 1932) y en la segunda Convención de Maestros (Toluca 1933)”[4]
El triunfo, en 1933 del General Lázaro Cárdenas significo el apogeo político de quienes desde dentro del partido pugnaban por promover profundas reformas sociales.
El plan sexenal del PNR de 1934-1940 contenía la propuesta de hacer la reforma socialista de la educación. En diciembre de 1933 la cámara de diputados había elaborado una propuesta. La iniciativa fue descartada por el presidente Abelardo Rodríguez, pero la promovió Calles, con su discurso conocido como el grito de Guadalajara. Tres días después se discutió en la cámara y fue aprobada la propuesta.
La reforma socialista de 1934 no solo supuso la introducción de una doctrina en la educación pública, definió además, por primera vez, la sujeción de la escuela privada a los programas oficiales. Por lo que provoco las protestas de las fuerzas clericales y conservadoras que habían venido oponiéndose a la intervención del estado en la educación. Por otra parte, las organizaciones obreras y campesinas se inclinaron por apoyar la reforma.
Se desato en todo el país una intensa discusión que involucro a todos los sectores de la sociedad. “La convulsión, que alcanzo su grado máximo en agosto y septiembre de 1934, fue fundamentalmente un fenómeno urbano y de la clase media”[5]
Las autoridades eclesiales ante la inminencia de la aprobación de la reforma, amenazan con el excomulgar a todos los que apoyen, manden a sus hijos a las escuelas publicas. Finalmente en el mes de octubre el Congreso de la Unión aprueba la reforma y el 1º de diciembre de 1935 entra en vigor la educación socialista.

CONTENIDO DE LA PROPESTA EDUCATIVA SOCIALISTA
Comenzaremos plantando lo que se proponía realizar este proyecto para el país, según Gilberto Guevara:
“a) superar algunas de las limitaciones que reconocidamente tenia el modelo de la educación liberal.
b) acrecentar la responsabilidad de la escuela en el cambio social; y
c) apoyar un proyecto de desarrollo con rasgos nacionalistas y populares.”[6]
La educación socialista pretendió educar a la sociedad para el cambio. Partiendo de una crítica a la concepción liberal vasconcelista de la educación, una parte importante de educadores mexicanos consideraban que toda propuesta educativa hacia la sociedad estaba vacía, si no contemplaba transformaciones de carácter económico y político.
Aunque no se produjeron estos cambios socialistas, el país durante el gobierno de Cárdenas inicio una etapa de importantes transformaciones sociales. “La organización de las masas populares, la reforma agraria, la nacionalización de ferrocarriles y el petróleo, la creación de empresas productivas estatales en energéticos, minería y otros campos, la organización colectiva de ejidos, la organización política del país que supuso la creación del PRM, el desarrollo de grandes obras de infraestructura y los avances de la industria y otros cambios...modificaron radicalmente la estructura e imagen de la sociedad mexicana y tuvieron un sentido nacionalista y popular”[7]. La escuela sirvió de apoyo a estos cambios.

En este sentido la intervención del estado en las escuelas se reflejo en las siguientes directrices:
“1- La vinculación de la escuela con las organizaciones populares y con la lucha social.
2- La vinculación de la escuela con la producción, y
3- La utilización de la escuela como un vehículo de propaganda y difusión de la política gubernamental.”[8]
El gobierno cardenista formo un sistema de educación popular creando escuelas e instituciones que permitieran ampliar las oportunidades de estudio a los trabajadores y sus hijos, tanto en el campo como en la ciudad। Se crearon sistemas de becas, se crearon comedores, internados, centros de estudios vinculados a la producción y a empresas específicas, se promovió la educación técnica. Se crearon la Escuela Nacional de Maestros, la Escuela Nacional de Agricultura, El Instituto Politécnico Nacional, se crearon también redes de escuelas regionales campesinas y escuelas vocacionales y centros de educación para indígenas.

Otro cambio importante se experimento en las escuelas primarias. “Con la aprobación del art. 3º que imponía la educación socialista, la primaria se dividió en primaria rural (cuatro años) y primaria urbana (seis años). La rural trataba de apoyar la vida económica y social; mejorar las técnicas agrícolas; organizar los sistemas de producción colectiva; fortalecer la campaña contra el alcoholismo; y promover el respeto hacia la mujer. Las materias eran: lectura y escritura; aritmética; técnicas agropecuarias, artesanías y conservas. En cambio, las escuelas urbanas se proponían lograr de sus alumnos: adquirir una sólida moral socialista, así como formar un verdadero carácter y alcanzar lo ideales que les permitieran actuar como factores dinámicos de la integración gradual de un nuevo orden. Las materias eran: lengua nacional; observación y estudio de la naturaleza; actividades artísticas; educación física; calculo aritmético y geométrico; geografía, historia y civismo; enseñanzas manuales y economía domestica”[9]

CONCLUCIONES
A pesar de que la secretaria de educación realizo un importante esfuerzo para atender los problemas que suscitaba la aplicación del nuevo modelo educativo, sus resultados fueron parcialmente positivos, pues las dificultades eran múltiples.
La redacción del nuevo articulado era impreciso y permitió muchas opiniones sobre como interpretarlo: para unos era el socialismo de la revolución mexicana, para otros era el socialismo soviético. Los maestros quedaron divididos, unos aplicando uno de los dos socialismos y otros siguieron el sistema tradicional.
Por otro lado las precarias condiciones materiales del sistema educativo y los problemas de comunicación fueron obstáculos importantes pera el avance de la reforma. Esto provoco una falta de unidad y coherencia del que hacer en el trabajo escolar.
La educación socialista fue impulsada desde el estado mismo, cuando la correlación de fuerzas cambio con el termino del periodo de gobierno de Cárdenas cambio también el modelo de educación.
[1] Guevara Niebla, Gilberto. L a educación Socialista en México, 1934-1940. Pag. 9 2 Idem. al anterior. Pag. 11.
3 Latapi Sarre, Pablo. Un siglo de educación nacional: una sistematización. En “Un siglo de educación en México” F.C.E. México. 1998. Pag. 26. 4 Idem. al anterior. Pag. 27.
[5] Guevara Niebla, Gilberto. Idem. Pag. 12.
[6] Idem. al anterior. Pag.9.
[7] Idem. Pag. 16 y 17.
[8] Idem. pag 14.
[9] Meneses Morales, Ernesto. El saber educativo. En Un siglo de educación en México tomo II. CFE. México. 1998. Pags 25 y 26.

¡¡¡ NO, NOS VAMOS A RENDIR ¡!!


jueves, 16 de diciembre de 2010

La delincuencia organizada ha sido creada y solapada por los mismos gobernantes en sus tres niveles

Los últimos acontecimientos violentos en nuestro país, solo hace ver lo endeble que se encuentra el Estado Mexicano. El sistema capitalista esta creando a sus propias contradicciones. La delincuencia organizada ha sido creada y solapada por los mismos gobernantes en sus tres niveles. Hoy esa delincuencia ha rebasado al mismo estado.
Acontecimientos suscitados a nivel nacional, del que ninguna entidad se excluye, del que son motivados por los errores de gobernabilidad del gobierno federal, pero con responsabilidad en los gobernantes, tanto estatal y municipal.
El que ha sido más beneficiado en esta guerra son los Estados Unidos de Norteamérica, la compra y consumo de drogas en aquel país, así como la venta de armas en territorio nacional son los factores que han detonado los sucesos de la guerra contra el narcotráfico: Ellos son los que están generando, quién está armando al crimen organizado, pues es Estados Unidos, ¿quién está financiando al crimen organizado a través de la compra de drogas?..Los carteles de la droga se han enriquecido y su mercado no solo es México y Latinoamérica, uno de los países consumidores es el vecino país del Norte.
El títere de la burguesía y del imperialismo, Felipe Calderón, esta llevando al país a un callejón sin salida, a una encrucijada sangrienta, en donde los que pierden no es la delincuencia organizada y tampoco los militares, son el pueblo de México। En algunas entidades del país la delincuencia organizada se han convertido en escuadrones de la muerte al servicio de los que tienen el poder económico y político। Viles delincuentes al servicio del poderoso, listos para reprimir a cualquier movimiento popular. Estos amenazan persiguen y asesinan a luchadores sociales.

Las reformas para establecer el mando único en las entidades, es un pretexto del gobierno federal para implantar el Estado de terror, como se ha visto en los últimos acontecimientos, los muertos no son militares y tampoco hampones de la mafia, son civiles। La persecución es un pretexto para derrocar al movimiento popular y que los testaferros del pasado sigan imponiéndonos las recetas del Fondo Monetario Internacional y la dirección de la economía de la especulación.
Hay que organizar la lucha popular y hay que crear la conciencia, el pueblo no puede ser simple espectador…derrotemos la apatía y la disidía, luchemos por el poder popular, creando las bases sociales de un nuevo tipo de gobierno, clasista y revolucionario.

A 200 AÑOS DE LA INDEPENDENCIA Y 100 AÑOS DE LA REVOLUCIÓN ¿QUIÉNES SON LOS BENEFICIADOS?...

En la Revolución Mexicana el aparato estatal fue tomado por la burguesía y un sector importante de la pequeña burguesía, la nueva clase social dominante imponía su preponderancia, su control perverso y manipulador con formas represivas violentas; todo esto bajo la dinámica de un país atrasado.
La inestabilidad política, social y económica que vivía México después de los 2 Movimientos Armados de 1810 y 19l0, ponía en jaque a los vecinos del Norte, que buscaban un pretexto para intervenir en los asuntos internos de los mexicanos. A los Yanquis nunca les ha interesado ayudar a México, sino aprovechar sus problemas internos para beneficio de sus intereses.
Después de la Revolución de 1910 se inicio la era de los Partidos Políticos al servicio de la burguesía dominante y como medios de control de las masas. El único lapso de tendencia con tinte socialista fue el del gobierno de Lázaro Cárdenas del Rio, aunque por los propios intereses del sistema político también tenían un tinte sin definición clara, los consiguientes años se fue conformando una clase social burguesa que se fue apoderando del aparato estatal y se fortalecía, desprendiéndose de lo poco de nacionalista que pudiesen tener.
Mario Vargas Llosa decía en una de sus intervenciones, que en México se vivía en la dictadura perfecta, haciendo alusión del dominio político de 70 años de poder del PRI; sin embargo su alusión lo hacia abajo la perspectiva de un político de derecha, sin llegar al fondo del asunto de que la sociedad está dividida en clases sociales y que existe si una dictadura perfecta, pero que esa dictadura es la de la burguesía, que sea como sea la burguesía tiene el poder económico y político de las nación. No se debe tomar como marco para el análisis no solo la existencia de los Partidos Políticos, sino la existencia de la división de la sociedad en Clases Sociales. Bajo este esquema podríamos resumir que la independencia de México y la Revolución mexicana de 1910 son para la burguesía simples hechos históricos y sin ningún valor político ideológico. Lógicamente los medios de control de la sociedad se encargan de enajenar y acabar con la concientización del pueblo.
La independencia de 1810 fue la primera revolución armada anticolonialista en contra del Gobierno Español, por sus propios intereses las clases sociales oprimidas por el yugo extranjero que debían liberarse de los explotadores. Indígenas, criollos y mestizos coincidieron luchar en contra de los españoles peninsulares, que mantenían privilegios bajo el auspicio del clero. Pero fue hasta 1821 con el polémico personaje Agustín Iturbide cuando ingresa victorioso a la Ciudad de México y proclama el Imperio Mexicano, insistiendo nuevamente en entregar al país a los españoles. Iturbide es uno de los tantos que los historiadores de la burguesía lo ponen como héroe, pero en realidad su conducta fue de un asesino de rebeldes y opositores del régimen español. Los traidores abundan en la historia de la mal llamada independencia, como Iturbide.
La Revolución Mexicana de 1910 tenía entre otras características principales ser antifeudalista, antireeleccionista, anticlerical y con tendencias socialistas. Sus principales ideólogos fueron los hermanos Flores Magon y los principales caudillos: Emiliano Zapata y Doroteo Arango (mejor conocido como General Francisco Villa).
De la esencia ideológica de los dos movimientos armados de 1810 y 1917 actualmente no queda gran cosa o nada, está claro que México no tiene independencia económica, política y social y que los principales idearios de estos personajes históricos no se han cumplido. La Constitucion Política emanada de 1917 ha sido lesionada en sus substanciales preceptos sociales y jurídicos, en algunos otros es letra muerta. Principalmente en estos últimos 30 años la Constitucion Federal ha sido modificada con una orientación ideológica totalmente contraria a los principios de los Movimientos Armados de 1810 y 1917. La actual Carta Magna refleja el ideario ideológico de los neoliberales, pero también expresa la defensa de los intereses de los que tienen el poder político y económico.
Las televisoras al servicio del Estado burgués han lanzado una campaña por el Bicentenario, que no es más que una completa deformación del verdadero significado de los movimientos populares de 1810 y 1917. Su objetivo despojar al pueblo de México de la memoria histórica y una completa despolitización.
Ante la conmemoración de los 100 y 200 años de estos hechos históricos, solo se puede decir que los mexicanos no tenemos nada que celebrar y si empujar para una nueva revolución política, ideológica, socialista, que suplante a la dictadura de la burguesía. Una nueva revolución armada que rebase a los Partidos Políticos y a los instrumentos de dominación burguesa....
Profr. Vladimir Godoy

viernes, 10 de septiembre de 2010

mbruna y Miseria Capitalista en Estados Unidos

La miseria del nuevo capitalismo

Mientras Barack Obama aterrizaba en Francia para participar en los actos conmemorativos del LXV aniversario del desembarco de Normandía, su Departamento de Trabajo anunciaba que el pasado mes de mayo el desempleo en los EE.UU. había alcanzado el 9,4%, la tasa más alta de los últimos 25 años. Si le sumamos los trabajadores recientemente despedidos que aún no han comenzado a buscar un nuevo empleo y los que se han visto forzados a pasar de la jornada completa a la parcial, la proporción de desempleados y subempleados involuntarios llega al 16% de la población activa.

Este es el trágico saldo de las intervenciones aprobadas desde el pasado mes de octubre y de otro fenómeno que podría lastrar la recuperación económica en aquel país: la paulatina pérdida de flexibilidad del mercado de trabajo fruto de la disminución de la movilidad geográfica de los norteamericanos, una consecuencia de la expansión de los subsidios y ayudas directas a los sectores en declive. Así las cosas, los nuevos planes de rescate anunciados por Obama alimentarán un círculo vicioso cuyas consecuencias a medio y largo plazo pueden ser funestas.

En Francia, donde el presidente Sarkozy proclama la llegada del nuevo capitalismo, las últimas cifras relativas al primer trimestre de 2009 arrojan un saldo estremecedor: más de medio millón de puestos de trabajo destruidos y una tasa de paro del 8,7%. La situación es especialmente grave entre los menores de 24 años, ya que uno de cada cuatro no tiene trabajo. La respuesta del Gobierno ha sido un plan de ayudas directas valorado en 1.300 millones de euros a las empresas que contraten a jóvenes en prácticas. En otras palabras, déficit y una distorsión más en el mercado de trabajo a través de la discriminación mal llamada positiva.

La situación en Gran Bretaña y en Alemania es mejor. Sin embargo, también allí los jóvenes son los más afectados por el paro. Además, la concentración de la desocupación en las ciudades ha llevado a los gobiernos de ambos países a intervenir para detener la caída del empleo en el sector servicios y frenar el desencanto de las clases medias, que según las encuestas cada vez son más proclives a reducir el peso del Estado en la economía nacional.

Esto explicaría el aumento de las expectativas de voto tanto de los conservadores ingleses como de los liberales alemanes, partidos que han reforzado sus mensajes a favor de la reducción real de impuestos, el recorte del gasto público y la simplificación de las leyes que rigen la contratación y la creación de nuevas empresas, sin introducir preferencias que desnaturalicen el mercado.

Toda recuperación económica pasa necesariamente por la consolidación de algunos sectores, la creación de otros nuevos y la desaparición de aquellas actividades convertidas en una pesada carga para todos. Sin embargo, las políticas puestas en marcha hasta ahora por los gobiernos de las principales economías occidentales no han hecho sino desalentar la innovación, reprimir la espontaneidad y retrasar el cambio necesario. Puro socialismo.

lunes, 3 de mayo de 2010

LA OLIGARQUIA

El término oligárquico, según el diccionario de la lengua española, indica una estructura de gobierno según la cual el poder es ejercido por un reducido grupo de personas, o, si lo prefieren, por un conjunto de poderosos negociantes que se aúnan para que todos los negocios dependan de su arbitrio.

La Oligarquia es la clase social pudiente, la clase social dominante y explotadora; esto significa que es unaclase social que detenta el poder politico y economico, que esa clase social es la que define quienes los representaran en lospuestos publicos de responsabilidad.

Quiero decir que las iniciativas de los políticos están definidas, legislada y controladas por parte de los intereses de unos pocos. Pocos, pero muy poderosos. Estos no son necesariamente los mismos políticos, aunque la mezcolanza, a veces, pone dificultad individuar las dos funciones: la de quien legislan y la de quien paga a los legisladores.

Para esto es importante el control no solamente de los medios de comunicacion, sino de todo el aparato represivo para seguir perpetuandose en el poder.

martes, 27 de abril de 2010

cancion ¨Vamos con todo¨ del PSUV

LA REPRESENTACION PROPORCIONAL ES UN PREMIO DEL SISTEMA POLITICO…

Para entender la representación proporcional en nuestra legislación mexicana, hay que entender la historia de nuestro país। Dicha historia tiene como sujeto único y principal actor al Partido Revolucionario Institucional.

Desde Luis Echeverría a principios de 1970, el sistema electoral ha sido reformado cada 6 años o de manera periódica। La exigencia popular por mejores condiciones de participación de sectores de la sociedad. Este clamor fue adaptado de acuerdo a los fines y necesidades de los gobiernos priistas, quienes daban respuesta a este reto de pluralidad. Estas reformas fueron tomando un matiz al raíz del tiempo Una tendencia muy importante de estas reformas fue la apertura del sistema de partidos, desde la situación de partido único hasta el multipartidismo (“pluralismo” controlado y hasta sometido por las posiciones negociadas)

De tal manera que las minorías tenían que estar representadas en el Congreso de la Unión, aunque vale la pena comentar que estas reformas se hacían a la conveniencia del partido único। Pero una particularidad del partido hegemónico fue el querer conservar el control bajo un sofisticado y hábil manejo del Sistema Electoral y del aparato del poder para garantizar el dominio del PRI, esto fue precisamente lo que sucedió en los últimos años. Realmente no se sabía en donde terminaba el gobierno y en donde empezaba el PRI o en donde terminaba el PRI y empezaba el Gobierno.

Este manejo de las reformas electorales también la manejaban con doble cara, ya que cuando los resultados de los comicios no eran satisfactorios para el PRI Gobierno, esto era motivo de una reforma política electoral, con el discurso del avance democrático y desde luego las reformas se hacían adaptando en función de las reglas a los intereses del poder del partido dominante। De ahí la frase muy famosa de:”el PRI nunca pierde y cuando pierde arrebata” (en otro tema tratare lo de las organizaciones paramilitares del PRI como antorcha asesina, ¡¡¡perdón!!! campesina)

Fue hasta 1996 que las reformas electorales dieron un giro para que se constituyera una institución que se encargara de organizar los procesos electorales। A partir de la constitución del Instituto Federal Electoral los recursos económicos los administra esta institución, que por cierto se demostró que los procesos electorales del 2000 y 2006 sirven a los mismos que detentan el poder económico y político de este país y sus aliados extranjeros…(El IFE es una institución que le quita la carga del gobierno de las prerrogativas económicas y se las facturan directamente a los mexicanos que tienen que pagar los salarios ostentosos de los zánganos, pránganas y parásitos del IFE)

Habría que visualizar las tres reformas fundamentales del sistema electoral mexicano desde 1963। Las primeras en 1963 que concedía todos los partidos políticos un 2.5 por ciento de la votación nacional, cinco asientos y un asiento adicional por cada 0.5 % que consiguieran, hasta un total de 20 escaños. Asimismo que consiguiera 20 espacios uninominales, ya no podía acceder a este tipo de representación proporcional.

Esta reforma no era precisamente de representación proporcional, era un premio a las minorías, aun así este periodo se caracterizo por el dominio absoluto del Partido de Estado। Habría que recordar la actitud de comparsa de los entonces PARM, PPS y otros que se prestaban para hacer creer que la pluralidad en nuestro país era una realidad.

La segunda etapa se dio con la reforma de 1977 y se caracteriza por la introducción por vez primera de un sistema segmentado, el cual de dos partes, uno minoritario y uno mayoritario। Este sistema incluyo el doble voto. Se votaba en 300 circunscripciones uninominales a través del sistema de mayoría relativa. Asimismo el país se dividió en 5 circunscripciones plurinominales el cual se elegían a 100 diputados; el cual cambiaria a 200 diputados a partir de 1985. Se bajo el umbral de representación a 1.5% de la votación valida también se ponía un límite a los partidos que obtuvieran más de 60 diputados de mayoría. Con esto la “oposición partidista” fue ganando terreno hasta alcanzar un 2.5 % de representación efectiva en el Congreso.

En la reforma electoral de 1977 varias organizaciones políticas lograron su registro como Partido Político y aunque podría decirse que había una gama de donde escoger, esto solo serviría al sistema político

En 1986 en la antesala de las elecciones de 1988, se नेcesitaba garantizar la mayoría para el próximo presidente priista, ya que como se temía iba a resultar de un proceso de legitimación y de aprobación popular। Así en ese año se introdujo una nueva reforma al sistema electoral, el cual le daba al PRI la oportunidad de acceder a las diputaciones plurinominales. Los Partidos Políticos de oposición al PRI lograron un 30 por ciento de la votación efectiva y se otorgo al partido mayoritario la posibilidad en la repartición de las diputaciones de representación proporcional, siempre y cuando no excedan el 70 por ciento de escaños. Esta concesión se hace en virtud de la llamada “Clausula de gobernabilidad”. Como quien dice el PRI tenía que tener el control ajustando la ley electoral con esta llamada clausula que es más bien de control y sometimiento de los supuestos representantes populares.

Como se ve el Partido dominante hasta el 2000 fue el PRI, pero gracias al gobierno priista Carlos Salinas De Gortari a unas reformas al Articulo 82 Constitucional en el año de 1993 logro la candidatura un hijo de extranjero, Vicente Fox। Es así que en el 2000 gana la elección presidencial el PAN. Aunque el PRI no tuvo mayoría en el Congreso de la Unión, cabe mencionar que los acuerdos siempre fueron entre ambos partidos políticos (hasta la fecha sigue siendo así, entrándole a los acuerdos cupulares el PRD). Los arreglos se hacen en lo obscurito e incluso salpican a los que se dicen izquierdosos.

Quiero precisar dos formas de control de masas: que son los partidos políticos y la represión: El PRI como Partido Hegemónico en los años 60 mantuvo a sus aliados comparsas (PARM, PPS y otros) controlados con la entrega de diputados de la llamada representación proporcional, estos aliados títeres del PRI también hacían creer que existía pluralidad partidista y servían ante la sociedad como instrumentos de control de masas, como quien dice las inconformidades las capitalizaban estos “partidos políticos”। Pero además las fuerzas represivas del estado sometían con fusil en mano a cualquier indicio de de inconformidad social, persiguiendo, intimidando, desapareciendo y masacrando (Movimiento sindical ferrocarrilero 1958-1959, movimiento estudiantil popular de Tlatelolco en 1968, etc.)

¿Quién capitalizo la inconformidad social en 1988? Fue Cuauhtémoc Cárdenas candidateado por el Frente Democrático Nacional (que luego se reunió en lo oscurito con Salinas De Gortari)… ¿Quién capitalizo la inconformidad en el 2000? Fue el lépero, iletrado y trastornado de Vicente Fox Quezada… Estos actores políticos también fueron beneficiados por las reformas electorales y por el sistema político।

Como hemos visto en las distintas reformas electorales esto solo beneficia a la clase social explotadora; actualmente los Partidos Políticos que se dicen de izquierda (PRD y PT) solo sirven para beneficiar a la cúpula partidista। Estos hombres que se encuentran en la cúpula partidista son una minoría que se han enriquecido y solo sirven de distractor y para diferir un verdadero movimiento popular revolucionario en nuestro país… Para nadie son extrañas las alianzas electorales entre los que dicen de izquierda con el PRI o el PAN, so pretexto de que son casuísticas u otros argumentos falaces e Infantiles, pero el verdadero interés es seguir sosteniendo sus prerrogativas económicas y la presencia de su gente en el Congreso de la unión.

Para concluir quiero decir que las reformas electorales y constitucionales solo sirven para ajustar a la normatividad del derecho burgués y para que la clase social explotadora y parasitaria se perpetué en el पोदर

Los diputados federales de mayoría o de representación proporcional o partido, solo sirven al sistema político, aunado a que sus salarios y prestaciones ostentosas son ofensivas para el पुएबलो

Demos un giro a la izquierda revolucionaria, hagamos de nuestra conciencia nuestra arma y de nuestra voz nuestra
व्।GODOY

La lucha de clases


Las clases sociales para el marxismo están definidas por las relaciones de producción, es decir, por la forma en que los hombres producen mercancías. En el seno de las relaciones de producción, el papel que ocupa cada individuo está determinado por la división del trabajo, es decir, aquellos que desarrollan una misma actividad -y por tanto están sometidos a unas idénticas condiciones- conforman una clase social. Las clases sociales vienen determinadas por el lugar que ocupan en el proceso de producción de la riqueza. Unos la producen y otros se apropian de una porción de la misma. De esa relación no cabe esperar sino el antagonismo y la hostilidad entre explotados y explotadores.

A lo largo de la historia siempre ha habido clases enfrentadas. En las sociedades esclavistas (Grecia y Roma en la Antigüedad) fueron antagónicos los propietarios libres y los esclavos; en el seno de la sociedad feudal el enfrentamiento se estableció entre nobles y eclesiásticos por un lado y siervos por otro.

En el seno de la sociedad capitalista ocurre igual: la lucha de clases es protagonizada por la burguesía, propietaria de los medios de producción (capital, fábricas, máquinas, transportes, etc.) y por el proletariado que, al disponer únicamente de su fuerza de trabajo, se ve obligado a venderla a cambio de un salario que escasamente sirve para satisfacer la supervivencia.

Los intereses de ambas clases son antagónicos e incompatibles y conducirán indefectiblemente al enfrentamiento. A medida que el capitalismo vaya desarrollándose el número de obreros se incrementará, lo que unido al deterioro de sus condiciones de vida, conducirá a la revolución.

La revolución tendrá como objetivo conseguir una sociedad en donde no existan ni explotadores ni explotados. Para ello será imprescindible la abolición de la propiedad privada, es decir, la socialización los medios de producción, evitando la mera sustitución de los antiguos propietarios por otros nuevos.

sábado, 17 de abril de 2010

LA GUERRA DE CALDERON, EL FRATRICIDA.

El 1 de diciembre del 2006 Calderón entro al recinto legislativo, obligado a ingresar por la parte trasera para que forzosamente tomara la protesta de rigor। Pero eso no fue suficiente para legitimarse y decidió declarar la guerra incierta e innecesaria. Esto ya lo habíamos previsto que el país se bañaría de sangre se convirtió en realidad.

De esta guerra absurda hasta hoy tenemos como resultado en el país casi 23 mil muertos। Más de 20 asesinatos diarios. Estos resultados son la nula idea de lo que se enfrentaría el gobierno federal. Mientras todo esto sucede se enmarca el estado en la construcción de un nuevo marco legal para tareas del ejército. La presencia militar en el país nos pone a los mexicanos en una situación difícil, en donde los soldados tienen poderes extrajudiciales para allanar, revisar, asesinar y cometer atrocidades en contra de la población indefensa que no tienen nada ver con la delincuencia organizada.

Los abusos y asesinatos que cometen los militares no tienen pretexto; cabe mencionar el acribillamiento a mansalva de los dos niños de una familia que se dirigía a la playa de Matamoros a pasar el martes santo। Inocentes que mueren en fuego cruzado o que los mismos militares matan. Violaciones fragantes a las garantías individuales y un constante acoso a ciudadanos por parte de las fuerzas represivas del Estado burgués.

La guerra en contra de la delincuencia organizada no solo es estúpidamente brutal; también sirve como pretexto para intimidar a la población para que no haya brote de inconformidad social; pero además es una guerra de baja intensidad en contra de los movimientos sociales। La delincuencia organizada en nuestro país tiene un tinte paramilitar de derecha que a largo plazo puede ser utilizada para socavar cualquier brote social de inconformidad o estallido social.

No es que la delincuencia organizada este infiltrada dentro de las instituciones y de las corporaciones de seguridad, más bien la delincuencia organizada es resultado de la corrupción y podredumbre de este sistema político que hoy demuestra su verdadero rostro। El narcotráfico ha sido un gran negocio para los gobernantes del sistema político. Las organizaciones criminales están integradas por ex militares, ex policías y por gavilleros a sueldo y desde luego sus cerebros son los jefes políticos. En cada entidad federativa en menor o mayor escala existe presencia de los capos de la droga, en algunos se relacionan con los gobiernos locales o federal.

Los recursos económicos para esta guerra y el despilfarro de recursos económicos en una democracia como la de este sistema político, refleja el temor de la clase burguesa de perder su hegemonía। El único que sale poniendo y perdiendo es el pueblo.

La torpeza de nuestros políticos y de la burguesía lleva al país al despeñadero y la incertidumbre, la guerra no la perderá el gobierno de Calderón, ya la perdió desde hace mucho। Calderón es un fratricida y tendrá que rendir cuentas al pueblo de su actitud beligerante en contra de los intereses populares. La actitud de Calderon y sus comparsas han logrado un incremento en escala de impuestos desde los alimentos de la canasta básica hasta el impuesto sobre la renta, un incremento en el desempleo, y una guerra contra el narcotráfico costosa y estéril en la que han muerto casi 23 mil mexicanos y se han gastado 7000 mil millones de dólares.

Es necesario impulsar la organización popular para defender los derechos constitucionales que hoy aplastan las fuerzas represivas, es necesario parar esta situacion, no basta solo la renuncia de Calderon, hay que dar un giro de 360 grados por un gobierno revolucionario, democratico y popular.

LA IZQUIERDA ELECTORAL QUE SE DICE IZQUIERDA Y ACTUA COMO DE DERECHA…

Los partidos políticos con registro electoral obedecen a la coyuntura electoral del momento; aun se digan de izquierda, sus intereses pertenecen a “intereses pequeños burgueses”। Esos intereses no son a favor del pueblo y mucho menos de la causa revolucionaria, son intereses mezquinos, personales o de grupo.

Los actores políticos obedecen a las reglas impuestas por el Sistema Político; cada candidato y cada partido político representa los intereses del sistema capitalista; los que se dicen de izquierda y que han llegado a ganar posiciones de relevancia, por ejemplo en el Distrito Federal se tienen que alinear a las políticas del capitalismo opresor; aunque algunas medidas le dan un tinte social...sin embargo esos gobiernos no pueden hacer más por la población mas humilde।

La Clase burguesa, como clase social explotadora ha hecho contubernio con los oportunistas “que se dicen de izquierda” para cerrarle el paso a los obreros, a los campesinos, y a los revolucionarios para que por encima del mismo contenido de las elecciones pudieran contender y acceder alguna instancia representativa que permita hacer uso de nuevos espacios legales a efecto de reclamar los intereses populares y el apuntalamiento de la lucha social। Por eso no existe la posibilidad de que por la vía electoral de orientar la lucha social y de la transformación de la sociedad; de resolver los problemas por esa vía es imposible; la vía correcta es la vía de la organización popular y revolucionaria. La izquierda de registro electoral pierde sus objetivos ideológicos (si es que lo ha tenido) y se embrollan en asuntos meramente electorales, en busca de puestos públicos y en prebendas. Las cúpulas partidistas han dejado de ser los románticos y defensores de los ideales socialistas; se han comportado como administradores de una franquicia que está al servicio del sistema político.

En las entidades del país se celebraran elecciones para elegir presidencias municipales, diputados locales y gobernadores, pero los órganos electorales obedecen al poder político y económico de su entidad, a los gobernadores y a los caciques। Entonces ¿De qué democracia hablan?

No nos extrañe que los Partidos Políticos con registro y que se dicen de izquierda como el PRD o el PT hagan alianzas electorales, el primero con el PAN y los segundos con el PRI en algunas entidades federativas। Ambos con argumentos falaces que no tienen un sustento ideológico. El PRD en algunas entidades prefiere las alianzas (antipriista) con el PAN para enfrentar al PRI. Algunos izquierdosos oportunistas dicen: “hay que cerrarle el paso a la derecha”, este argumento es un viejo cuento de Lombardo Toledano de golpear al PAN y aliarse con el PRI, cobrando cuotas y posiciones en el aparato estatal.

El sistema es capitalista y la derecha es dueña de todo, incluyendo partidos políticos con registro electoral, dependencias de gobierno, iglesias, leyes e instituciones, etc।, entonces las alianzas son entre las derechas.

Por eso es necesario que el pueblo entienda que gane quien gane en esta elección siempre será lo mismo, el opresor tendrá siempre el poder, y el pueblo tendrá siempre la miseria…।

Los Candidatos y Partidos Políticos de “izquierda” al igual que los demás utilizan los medios masivos de comunicación para posicionarse mediáticamente; pretenden apoderarse del escenario político y con esto cumplir con un objetivo principal e importante del sistema político: manipular las conciencias de los oprimidos con todo tipo de discursos, lemas, palabras e imágenes estúpidas। Haciendo creer que son propuestas serias.

El sistema político está diseñado para controlar las masas populares y los procesos electorales forman parte de este engranaje, con esto se pretende negar las contradicciones de la existencia de la sociedad dividida en clases sociales, de la lucha de clases y de la explotación। Pero también los procesos electorales y los partidos políticos forman parte de esta maquinaria política y están diseñados para que la clase social burguesa se mantenga y se perpetué en el poder.

En este sistema político capitalista tiene sus contradicciones; por ejemplo en Veracruz, el Instituto Electoral Veracruzano y las tres coaliciones que impulsan a sus candidatos se gastaran 300 millones de pesos (eso de lo que “legalmente” se conoce) mientras que los municipios de la sierra de Zongolica de Mixtla de Altamirano, y Tehuipango son considerados por la ONU 2 de los 122 más pobres del mundo। Al lado de estos municipios están Filomeno Mata, Texcatepec, Llamatlan, y Atlahuilco, forman parte de los 85 municipios del país con pobreza alimentaria y un alto rezago social. Este es el país del contraste, en donde los candidatos hacen de los pobres clientes cautivos. La gran contradicción: los millones de pesos que se embolsan en estos procesos electorales y la miseria de 30 millones de mexicanos que viven en la marginalidad.

Bajo estas circunstancias se puede afirmar que la democracia burguesa que tenemos no ayuda en nada a cambiar la realidad de los oprimidos; que en nada ayuda la participación en las elecciones de partidos de “izquierda” cuando forman parte de esta comparsa, pero además tienen una doble moral। En este misma entidad lo mismo les da a los perredistas apoyar al Candidato de los azules (Yunes), al candidato del desgobernador Fidel Herrera o al corrupto de Dante. Los tres aceptan las reglas del sistema y los tres se conocen perfectamente bien. Los tres apoyan al sistema capitalista opresor.

La Clase Social trabajadora tiene la vía de la organización independiente y luchar por un sistema social político y económico popular y revolucionario। Se trata de confrontar en todos los frentes a la dictadura del capitalismo y destruir el aparato burgués; pero fundamentalmente dentro del terreno ideológico desenmascarar a los enemigos del pueblo, a los demagogos y marionetas del sistema político. Esta no es una tarea fácil, pero no imposible.
व्लादिमीर गोदोय vladimirgodoy@होतमैल.com

LA JUVENTUD Y LA REVOLUCION *

ERNESTO CHE GUEVARA
Compañeros:
Hace un tiempo fui invitado por la organización de la juventud para cerrar un ciclo de conferencias, de actos con que la juventud daba señales visibles digamos de vida en el marco de la acción política del ministerio.

Me interesaba hablar con ustedes, expresarles algunos puntos de vista, porque muchas veces he tenido una actitud crítica frente a la Juventud, no como juventud, sino como organización, y esa actitud crítica no se ha visto respaldada en general por la proposición de soluciones prácticas; es decir, que ha sido un poco la tarea del franco-tirador, tarea que no concuerda con otra serie de deberes que tengo incluso como miembro de la dirección, del secretariado del Partido, etcétera. Había algunos problemas de concepto de lo que debe ser una organización juvenil, con los cuales nunca hemos estado totalmente de acuerdo. Y siempre hemos encontrado en la Juventud como organización un aspecto mecanicista que en nuestro concepto es lo que le impedía ser la verdadera vanguardia.

Después, naturalmente, todos estos problemas han venido discutiéndose durante mucho tiempo. La Juventud incluso nació bajo nuestra jefatura directa, en su primer embrión, cuando se organizaron los Jóvenes Rebeldes, dependientes del Departamento de Instrucción del Ejército. Después se separó, adquiriendo una característica política propia.

Habíamos tenido una actitud crítica de la Juventud, y esa actitud no había estado siempre unida a la proposición de un sistema de trabajo concreto.

[…] la insistencia que continuamente les he hecho, es para que no dejen de ser jóvenes, no se transformen en viejos teóricos, o teorizantes, conserven la frescura de la juventud, el entusiasmo de la juventud. Sean capaces de recibir las grandes consignas del Gobierno, transformarlas internamente, y convertirse en motores impulsores de todo el movimiento de masa, marchando a la vanguardia. Para eso hay que saber seleccionar cuáles son los grandes aspectos sobre los cuales el Gobierno insiste, Gobierno que es representación del pueblo por un lado y es Partido al mismo tiempo por otro.

Por otra parte, hay que balancear, y jerarquizar. Estas son las tareas que debe cumplir la juventud. Ahora ustedes han hablado de la revolución técnica. Este es uno de los aspectos más importantes, de las tareas más concretas, más adaptadas a la mentalidad de la juventud. Pero la revolución técnica no puede irse sola, porque revolución técnica está sucediendo en el mundo [...]

En los Estados Unidos hay una revolución técnica, en Francia hay una tremenda revolución técnica, en Inglaterra, en la República Federal Alemana, y no tienen nada de países socialistas. Entonces, la revolución técnica debe tener un contenido de clase, un contenido socialista, y para eso se necesita que haya en la Juventud la transformación necesaria para que sea auténtico ese motor impulsor; es decir, se vayan liquidando todos los resabios de la vieja sociedad que ha muerto. No se puede pensar en la revolución técnica sin pensar al mismo tiempo en una actitud comunista ante el trabajo, y eso es sumamente importante. Si no hay actitud comunista frente al trabajo, no hablen de revolución técnica socialista.

Eso es simplemente el reflejo en Cuba de la revolución técnica que se está operando por los grandes cambios ocurridos a raíz de los últimos inventos y descubrimientos de la ciencia. Estas son cosas que no pueden estar separadas, y la actitud comunista ante el trabajo consiste en los cambios que van ocurriendo en la mente del individuo, cambios que necesariamente serán largos y que no se puede aspirar a que sean completos en un corto período, en los cuales el trabajo ha de ser lo que todavía es hoy, esa obligatoriedad compulsiva social, para transformarse en una necesidad social. Es decir, que la transformación, la revolución técnica, dará a cada uno la oportunidad de llegar aproximadamente a lo que más le interesa en la vida, en sus trabajos, investigaciones, estudios, de todo tipo.

Pero para eso hay que pasar todo un proceso largo, y ese proceso se va creando en hábitos adquiridos mediante el trabajo voluntario, por ejemplo. [...] Ahora, lo importante es que una parte de la vida del individuo que se entrega a la sociedad sin esperar nada, sin retribución de ningún tipo, y solamente en cumplimiento del deber social. Allí empieza a crearse lo que después, por el avance de la técnica, por el avance de la producción y de las relaciones de producción, alcanzará un tipo más elevado, se convertirá en la necesidad social.

Si todos son capaces de unir la capacidad para transformarse internamente en cuanto a los estudios, ante la actitud frente a la nueva técnica, y al mismo tiempo la capacidad para rendir en su puesto de trabajo como vanguardia, avanzaremos. Y acostumbrarse a hacer del trabajo productivo, poco a poco, algo que dignifica tanto, que se convierte de momento, y a través del tiempo, en una necesidad, entonces serán automáticamente vanguardias, dirigentes de la Juventud, y no tendrán nunca que plantearse qué hacer. Harán simplemente lo que en un momento dado luzca lo más lógico. No tendrán que buscar qué es lo que a la juventud le va a gustar.
Ustedes serán auténticamente juventud y representación de lo más avanzado de la juventud। No tengan nunca miedo, los que son jóvenes, jóvenes de espíritu sobre todo, de preocuparse de qué es lo que hay que hacer para agradar। Simplemente hacer lo que sea necesario, lo que Iuzca lógico en un momento dado. Allí la juventud será dirigente.
Porque el socialismo ahora, en esta etapa de construcción del socialismo y el comunismo, no se ha hecho simplemente para tener nuestras fábricas brillantes, se están haciendo para el hombre integral, el hombre debe transformarse conjuntamente con la producción que avance, y no haramos una tarea adecuada si solamente fuéramos productores de artículos, de materias primas, y no fuéramos a la vez productores de hombres।

Aquí está una de las tareas de la Juventud, impulsar, dirigir con el ejemplo la producción del hombre del mañana, y en esa producción y en esa dirección está incluida la producción propia, porque nadie es perfecto ni mucho menos, y todo el mundo debe ir mejorando sus cualidad mediante el trabajo, las relaciones humanas, el estudio profundo, las discusiones críticas, todo eso es lo que va transformando a la gente. [...]

Esas son las tareas, y lo fundamental es que la juventud comprenda dónde está situada, y cuál va a ser su tarea fundamental. Que no la jerarquice más allá de lo que deba, que no se considere el centro de todo el universo socialista, pero sí se analice un eslabón importante, muy importante, que es el eslabón que apunta al porvenir.

* Discurso en la clausura del seminario "La juventud y la Revolución ", organizado por la UJC del Ministerio de Industrias, 9 de mayo de 1964। Ob. cit., t. 2, pp. 308-318.